El Mercosur impulsa una nueva agenda científica para fortalecer la innovación agroindustrial regional
En el marco del fortalecimiento del Mercosur y de las negociaciones de integración con la Unión Europea, el CONICET avanzó en una nueva agenda de cooperación científica y tecnológica con Brasil tras firmar un convenio con la Fundação Araucária en Curitiba. El acuerdo busca impulsar investigaciones aplicadas, intercambios académicos y proyectos vinculados al agro, la bioeconomía, la energía y la innovación productiva en sectores estratégicos para la región.
El acuerdo apunta a promover intercambios académicos y científicos entre Argentina y Brasil, además de fortalecer la articulación entre los sistemas de investigación e innovación de ambos países. La iniciativa aparece en un contexto marcado por el avance del acuerdo Mercosur-Unión Europea, que impulsa nuevas oportunidades de cooperación productiva, tecnológica y científica para la región.
En representación del organismo argentino participaron el integrante del Directorio del CONICET, Walter Sione, y los directores de los Centros Científicos Tecnológicos Nordeste y NOA Sur, Adrián Di Giacomo y Augusto Bellomio.

Ciencia y tecnología como herramientas de integración del Mercosur
Uno de los principales ejes del encuentro entre los dos países del Mercosur fue la construcción de una agenda científica regional vinculada al desarrollo agroindustrial, la bioeconomía y la innovación tecnológica. Los representantes de las instituciones participantes remarcaron la importancia de coordinar capacidades científicas, regulatorias y productivas para fortalecer la competitividad sudamericana en sectores estratégicos.
Durante las exposiciones también se destacó el potencial de los territorios asociados al Trópico de Capricornio como plataforma de integración regional. La región concentra recursos naturales, infraestructura productiva y capacidades científicas claves para el desarrollo agroalimentario y energético, especialmente en áreas vinculadas a la bioeconomía, la transición energética y la innovación aplicada.
Además, se remarcó que la región centro-sur de América del Sur reúne una porción significativa de la población y de la actividad económica del continente, por lo que la cooperación tecnológica aparece como un elemento central para potenciar cadenas de valor regionales.

Agroindustria, bioeconomía y transición energética
El convenio en el marco del Mercosur firmado entre el CONICET y la Fundação Araucária se orienta específicamente al desarrollo del programa Ganhando o Mundo da Ciência, una iniciativa destinada al intercambio de becarios posdoctorales e investigadores entre ambos países.
El programa contempla pasantías científicas, actividades académicas, tareas de docencia y acciones de vinculación con sectores productivos. La intención es fortalecer investigaciones colaborativas en áreas consideradas estratégicas para el desarrollo regional, con especial atención sobre agroindustria, bioeconomía y sostenibilidad.
Entre los temas prioritarios definidos en el acuerdo aparecen la transición energética, la transformación digital, la minería sostenible, la salud, el ambiente, el turismo y la innovación tecnológica aplicada al desarrollo territorial.
En el caso del agro, la cooperación científica buscará impulsar proyectos vinculados a producción sustentable, agregado de valor, biotecnología y nuevas herramientas tecnológicas orientadas a mejorar competitividad y eficiencia. La agenda también contempla iniciativas asociadas a energías renovables y aprovechamiento de recursos naturales regionales.

Una integración científica con mirada federal
Uno de los aspectos más destacados del encuentro entre ambos países del Mercosur fue el rol asignado a los Centros Científicos Tecnológicos del Norte argentino. El trabajo conjunto de los CCT CONICET Nordeste, Salta-Jujuy y NOA Sur fue presentado como una pieza clave para consolidar una integración científica con enfoque federal.
Estas regiones forman parte del Norte Grande argentino y poseen capacidades estratégicas vinculadas a energías renovables, agroindustria, minería sostenible, ambiente, salud y transformación digital. La articulación entre universidades, organismos científicos y sectores productivos regionales aparece como uno de los principales objetivos del nuevo esquema de cooperación.
Los participantes coincidieron en que la integración regional ya no puede limitarse únicamente al comercio exterior y a los acuerdos políticos, sino que debe incorporar una agenda científica y tecnológica capaz de generar innovación, desarrollo y valor agregado.
En un escenario global cada vez más competitivo, la ciencia y la tecnología comienzan a ocupar un lugar central dentro de la estrategia de integración del Mercosur, especialmente en áreas vinculadas al agro, la energía y la innovación aplicada al desarrollo sostenible.
