Argentina y Canadá aceleran una relación estratégica impulsada por el agro, la minería y la energía
Las negociaciones para concretar un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Canadá recuperaron impulso y abrieron una nueva expectativa para Argentina. Tras varios años de estancamiento, las conversaciones se retomaron en octubre del año pasado y ambas partes buscan avanzar hacia un entendimiento definitivo antes de fin de año. En paralelo, las inversiones canadienses alcanzaron máximos históricos y el comercio bilateral comenzó a mostrar señales de recuperación.
La renovada sintonía política quedó reflejada en las declaraciones del primer ministro canadiense, Mark Carney, luego de mantener una conversación con el presidente Javier Milei. El mandatario destacó el peso económico del Mercosur y remarcó la posibilidad de profundizar la cooperación en minería, energía y defensa. La referencia pública al acuerdo comercial mostró el creciente interés canadiense por el mercado sudamericano y especialmente por la Argentina.
La relación entre ambos países tiene una larga trayectoria. La primera misión comercial canadiense llegó a la Argentina en 1867 y las relaciones diplomáticas se mantienen de forma ininterrumpida desde 1940. Sin embargo, el escenario actual volvió a acelerar el acercamiento bilateral. La reapertura formal de las negociaciones Mercosur-Canadá marcó un punto de inflexión para una agenda que combina comercio, financiamiento e inversiones productivas.

El agro vuelve a ganar protagonismo en el comercio bilateral
El capítulo comercial ocupa un lugar central dentro de las negociaciones. Las exportaciones argentinas hacia Canadá habían alcanzado su máximo valor en 2011, aunque luego registraron una tendencia descendente que tocó mínimos en 2022. Desde entonces comenzó una recuperación impulsada por las ventas de oro, plata y aceite de soja. El crecimiento de los despachos de aceite permitió recuperar peso de la agroindustria dentro del intercambio bilateral.
Uno de los productos más consolidados en el vínculo comercial es el vino argentino. Durante la última década, las exportaciones hacia Canadá superaron los 700 millones de dólares y lograron sostenerse incluso en los períodos de menor intercambio. A eso se suman nuevas oportunidades detectadas por la Cancillería argentina en rubros como carnes, hortalizas y legumbres.
El eventual acuerdo comercial permitiría mejorar la competitividad argentina mediante la reducción de barreras arancelarias y un acceso preferencial al mercado canadiense. Además, Canadá representa un destino atractivo por el tamaño de su economía y por su demanda sostenida de alimentos y materias primas.

La minería concentra el avance de las inversiones
Más allá del comercio, uno de los sectores que más creció en la relación bilateral fue el de las inversiones. Durante 2025, los capitales canadienses en Argentina registraron niveles récord y acumularon una suba del 57% en apenas dos años. La minería se consolidó como el principal destino de esos fondos y convirtió a Canadá en uno de los actores extranjeros más relevantes dentro del sector.
Actualmente, Canadá es el segundo mayor inversor minero en Argentina, solo por detrás de Países Bajos. El crecimiento de proyectos vinculados al litio y al cobre estuvo acompañado por la estabilización macroeconómica y por la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Solo en 2025, las inversiones canadienses en minería crecieron un 10%, consolidando la tendencia expansiva de los últimos años.
El peso del sector también quedó reflejado en la composición de las inversiones. En 2017, la minería representaba cerca del 20% del total de capitales canadienses en el país. Ocho años después, esa participación supera el 64%. El fuerte crecimiento de los proyectos ligados a minerales estratégicos convirtió a la Argentina en uno de los principales destinos de interés para las compañías canadienses.

Energía y financiamiento, otros ejes del vínculo
La relación bilateral no se limita únicamente a la minería. Canadá mantiene desde hace años una participación activa en el desarrollo nuclear argentino y colaboró en proyectos vinculados a la Central Nuclear Embalse. Además, exporta hacia Argentina insumos industriales, medicamentos, compresores y equipamiento tecnológico.
En paralelo, comenzaron a crecer nuevas líneas de financiamiento destinadas al agro y a las energías renovables. FinDev Canada otorgó recientemente su primer préstamo en Argentina mediante un crédito compartido para la Asociación de Cooperativas Argentinas y también aportó financiamiento para Genneia. El interés canadiense por participar en proyectos agroindustriales y energéticos amplió el alcance de la relación económica entre ambos países.
