Mercado global de la carne: ajustes productivos, tensiones sanitarias y precios en alza
El mercado internacional de la carne vacuna atraviesa un escenario de cambios simultáneos, con señales mixtas en producción, comercio y sanidad animal. De acuerdo con el último informe de Rosgan, distintos países clave muestran dinámicas que podrían impactar en la oferta global y en los precios durante los próximos meses.
China: menor stock y señales de eficiencia productiva
En el principal consumidor mundial, la producción de carne vacuna cayó un 1,4% interanual en el primer trimestre de 2026, al ubicarse en 1,89 millones de toneladas. Sin embargo, la faena retrocedió aún más, un 3,2%, con 11,75 millones de cabezas procesadas.
Este desfasaje entre producción y faena refleja un aumento en el peso promedio de los animales, lo que sugiere mejoras en la eficiencia productiva o una estrategia de retención para maximizar rendimientos. Al mismo tiempo, el stock bovino descendió un 4%, hasta 93,73 millones de cabezas, marcando una tendencia de contracción que podría limitar la oferta futura.
Según destaca el informe de Rosgan, este comportamiento anticipa una posible mayor dependencia de importaciones, en un contexto donde la demanda interna de carne continúa firme.

Uruguay: avanza en la asignación de la cuota china
En el plano comercial, Uruguay se convirtió en el primer país en avanzar en la administración de la cuota otorgada por China, una decisión que generó controversias dentro de la industria frigorífica.
El Instituto Nacional de Carnes (INAC) resolvió distribuir el 75% de las 324 mil toneladas entre exportadores, tomando como criterio el desempeño de los últimos tres años. La ponderación asigna un 50% a 2025, 40% a 2024 y 10% a 2023, lo que favorece a las empresas con mayor actividad reciente.
El 25% restante será reservado para ajustes, incluyendo nuevas plantas o firmas que completen sus cupos. Aunque aún no se publicaron los resultados oficiales, el informe de Rosgan subraya que la medida marca un precedente en la gestión de cuotas y podría redefinir la competencia entre exportadores.
Brasil: precios récord impulsados por la demanda externa
El gigante sudamericano muestra una de las señales más contundentes del mercado: los precios mayoristas de la carne vacuna alcanzaron máximos históricos en el Gran São Paulo.
De acuerdo con Cepea, la combinación de una oferta restringida de hacienda y una demanda externa sostenida empujó los valores a niveles inéditos. En términos reales, la media res registró el precio más alto desde que existen registros en 2001.

En la comparación interanual, los valores se ubican un 11% por encima de abril de 2025, mientras que acumulan un salto del 44,8% respecto a 2024. Para Rosgan, este fenómeno refleja una tensión estructural entre oferta y demanda que podría trasladarse a otros mercados internacionales.
México: diversificación de mercados ante restricciones
A pesar de las dificultades en su principal destino, México logró sostener un fuerte crecimiento en sus exportaciones de carne vacuna. En enero, el valor de las ventas externas aumentó un 27% interanual, alcanzando los 225 millones de dólares.
Este desempeño se dio incluso en un contexto de suspensión de envíos de ganado en pie a Estados Unidos, lo que obligó al país a redefinir su estrategia comercial. En 2025, las exportaciones hacia ese mercado habían totalizado 264.000 toneladas, con una suba del 10,6%.
Frente a este escenario, otros destinos comenzaron a ganar peso, entre ellos Corea del Sur, Vietnam, Filipinas, Japón y Costa de Marfil. El informe de Rosgan destaca que esta diversificación reduce riesgos y fortalece la inserción internacional del sector.

Rusia: crisis sanitaria y alerta comercial
El panorama más incierto se registra en Rusia, donde una crisis sanitaria derivó en sacrificios masivos de ganado y generó preocupación en los mercados.
Si bien el origen del problema fue atribuido inicialmente a casos de pasteurelosis en Siberia, las medidas adoptadas —cuarentenas estrictas, restricciones de movimiento y eliminación de animales— son compatibles con un posible brote de fiebre aftosa, según evaluaciones del USDA.
La falta de confirmación oficial alimenta la incertidumbre, mientras que productores denunciaron confiscaciones incluso de animales sanos, lo que derivó en protestas por el impacto económico.
Además, ya se registran consecuencias comerciales, con restricciones a las importaciones de carne desde países vecinos como Kazajistán. Para Rosgan, este episodio abre interrogantes sobre el estatus sanitario ruso y la eficacia de sus sistemas de control, con potenciales efectos en el comercio global.
