Maíz en el NEA: dos factores clave explican el potencial de rinde


La materia orgánica del suelo y el agua disponible al momento de la siembra son los principales factores que condicionan la productividad del maíz en el nordeste argentino. Un estudio de la Red de Maíz NEA, impulsada por el INTA y Aapresid, también identificó decisiones de manejo que pueden elevar los rendimientos cerca de un 20%.

El suelo y el agua, determinantes de la producción

La investigación analizó 62 ensayos realizados en distintas localidades del Gran Chaco argentino, con entre 9 y 28 híbridos evaluados por sitio. Los resultados mostraron una amplia variabilidad productiva: los rindes oscilaron entre 2.235 y 11.141 kilos por hectárea, según las condiciones ambientales y las estrategias aplicadas.

Carlos Simón, coordinador técnico de la Red de Maíz NEA e investigador del INTA Las Breñas, en Chaco, explicó que la materia orgánica tiene un impacto directo sobre la productividad. De acuerdo con los datos relevados, cada punto porcentual adicional de materia orgánica se asocia con unos 1.200 kilos más de maíz por hectárea.

La disponibilidad de agua en el perfil al momento de la implantación también aparece entre las variables más importantes para explicar las diferencias entre lotes. Por eso, el investigador destacó la necesidad de evaluar las condiciones iniciales del suelo y caracterizar cada ambiente antes de definir las decisiones agronómicas.

Maíz, NEA
Foto: INTA

Las decisiones de manejo pueden sumar un 20%

El trabajo identificó tres variables de manejo con una influencia marcada sobre el rendimiento: la disponibilidad de nitrógeno al momento de la siembra, la fecha de implantación y la elección del híbrido. Ajustarlas de acuerdo con las características de cada lote puede mejorar significativamente los resultados.

“Cuando esas decisiones se ajustan de acuerdo con las condiciones de cada lote, el rendimiento puede incrementarse cerca de un 20%”, señaló Simón. Esa mejora representa aproximadamente 1.500 kilos adicionales por hectárea, según las estimaciones del estudio.

El análisis permitió desarrollar y validar un modelo para explicar la respuesta del cultivo a partir de factores ambientales y de manejo. Para Simón, la evidencia confirma que actuar sobre un grupo reducido de variables puede generar diferencias productivas importantes, siempre que las decisiones se adapten a las condiciones particulares de cada ambiente.

Maíz, Enfermedades
Foto: INTA

Genética y agronomía frente al achaparramiento

Los resultados también aportan elementos para el debate sobre la superficie destinada al maíz en el norte del país. Simón advirtió que se analiza reducir el área del cereal para destinar esos lotes a sorgo o soja, en algunos casos sobre rastrojos de trigo.

En ese escenario, la elección genética es una herramienta para enfrentar la chicharrita (Dalbulus maidis) y el complejo de achaparramiento. El investigador señaló que, bajo alta presión de la enfermedad, existen híbridos que responden mejor que otros, aunque aclaró que la genética por sí sola no garantiza buenos resultados.

La elección del lote, el análisis del suelo y el seguimiento del agua disponible forman parte de las decisiones que permiten expresar el potencial del cultivo. “Sanidad y agronomía van juntas, y ninguna alcanza sola”, remarcó Simón, al subrayar que el manejo debe acompañar la selección del híbrido.

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Los resultados se presentarán en Las Breñas

Los hallazgos de la Red de Maíz NEA se expondrán en el 2.º Congreso de Cereales y Oleaginosas del Gran Chaco Argentino, previsto para el 4 y 5 de noviembre en la Sociedad Rural del Oeste Chaqueño, en Las Breñas. El encuentro es organizado por el INTA local y reunirá a productores, asesores, investigadores, empresas y estudiantes.

El jueves 5, a las 9.30, Simón y Nicolás Neiff, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste, participarán del espacio “Manejo vs. Estreses Ambientales: ¿Cómo seguimos haciendo maíz en el NEA?”. Allí abordarán la elección del lote, la fecha de siembra, la nutrición y la genética frente al achaparramiento.

A las 11, Diego Szwarc analizará el impacto del cogollero (Spodoptera frugiperda), otra de las principales preocupaciones para el maíz en la región. El programa incluirá además temas de soja, girasol, algodón, mercados agrícolas, maquinaria y drones, con el objetivo de acercar tecnologías adaptadas a los sistemas productivos del norte argentino.