Crece el Paraná y traerán dragas de Asia y Europa para evitar complicaciones
La crecida del río Paraná y los posibles efectos del fenómeno climático El Niño encendieron una señal de alerta sobre la navegación de la principal vía fluvial argentina. Ante este escenario, Vía Navegable Argentina (VNA) puso en marcha un plan de contingencia que contempla la incorporación de nuevas dragas procedentes de Singapur y Croacia, con el objetivo de anticiparse a posibles dificultades y garantizar la continuidad del tránsito de buques.
La compañía informó que desde mediados de octubre se registra un incremento de los niveles de agua y de los caudales del Paraná. Frente a esta situación, decidió reforzar su capacidad operativa para responder a los cambios hidrológicos y preservar las condiciones de navegación de la Vía Navegable Troncal.
Las primeras dragas que se incorporarán al operativo tienen previsto arribar al país entre fines de noviembre y mediados de diciembre. La estrategia busca actuar tanto durante la crecida como en la etapa posterior, cuando el descenso del nivel del río puede generar nuevos obstáculos para las embarcaciones que utilizan esta ruta estratégica para el comercio exterior argentino.

Los riesgos para la señalización y las profundidades
Desde VNA advirtieron que el escenario hidrológico extraordinario plantea distintos desafíos para la navegación. El aumento de la velocidad de las corrientes y el arrastre de vegetación pueden afectar los sistemas de señalización que orientan a los buques durante sus desplazamientos por los canales navegables.
Sin embargo, las complicaciones no necesariamente terminarán cuando disminuya el caudal. Según explicó la empresa, el descenso de las aguas puede provocar una acumulación significativa de sedimentos en determinados sectores, especialmente en el Canal Emilio Mitre. Esta situación reduciría las profundidades disponibles y podría dificultar el paso de las embarcaciones de mayor porte.
Por ese motivo, las tareas de dragado resultan fundamentales para retirar o movilizar los materiales depositados en el fondo de los canales. La prioridad será conservar las profundidades necesarias y prevenir restricciones operativas que puedan afectar el tránsito de buques comerciales.

Qué dragas llegarán desde Singapur y Croacia
Actualmente, VNA dispone de cinco dragas que trabajan en la Vía Navegable Troncal. Cuatro son de succión por arrastre: Pinta, Nina, Taccola y De Bougainville. La quinta, Giovanni Venturi, opera mediante un sistema de inyección de agua.
Para ampliar esa capacidad, la compañía comenzó a movilizar dragas desde distintos puntos del mundo. La draga de succión por arrastre Francisco di Giorgio ya navega desde Singapur y tiene previsto arribar a la Argentina a fines de noviembre, según el cronograma informado por la empresa.
En paralelo, la draga de corte Ibn Battuta está siendo preparada en Croacia para su traslado. Su incorporación está prevista para mediados de diciembre, lo que permitirá sumar recursos para responder a las necesidades de mantenimiento en los sectores más comprometidos por la dinámica del río.

El impacto sobre el comercio exterior argentino
El gerente general de VNA, Tom Van Slambrouck, destacó la rapidez con la que se activó el operativo ante un escenario que, según indicó, excede las condiciones originalmente contempladas en la concesión. También remarcó la importancia de anticiparse a los riesgos para preservar la seguridad y la continuidad de la navegación.
La incorporación de las dragas permitirá ampliar las tareas de mantenimiento, atender las necesidades de dragado y preparar las cuencas de sedimentación en el área del Canal Emilio Mitre. El objetivo es evitar que la acumulación de materiales reduzca la capacidad operativa de la vía fluvial.
La Hidrovía constituye una infraestructura esencial para la economía argentina, ya que por sus canales circula una parte sustancial de las exportaciones, en particular las vinculadas con la agroindustria. Cualquier restricción de calado o interrupción del tránsito podría repercutir en la logística y los costos del transporte.
En ese contexto, el plan de contingencia apunta a sostener las condiciones de navegación frente a un escenario climático cambiante. La llegada de las dragas será clave para reforzar el mantenimiento y reducir los riesgos operativos durante la crecida del Paraná y el posterior descenso de sus aguas.
