El maíz resiste la presión de cosecha y mantiene firmeza en el mercado local
El mercado de maíz argentino atraviesa uno de los momentos más dinámicos de los últimos años, impulsado por una cosecha récord, un fuerte ritmo comercial y precios locales que logran sostenerse pese al avance de la recolección. Así lo destacó el último informe económico elaborado por Bolsa de Cereales de Córdoba.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (SAGyP), al 6 de mayo ya se habían comercializado 25,6 millones de toneladas de maíz correspondientes a la campaña 2025/26. Ese volumen representa el 38% de la producción nacional estimada en 68 millones de toneladas, según cálculos de la Bolsa de Comercio de Rosario.
El avance comercial se ubica prácticamente en línea con el promedio de las últimas cinco campañas, calculado en 40%, y además supera en cinco puntos porcentuales al ritmo registrado a la misma fecha del ciclo 2024/25. La fuerte dinámica comercial refleja el impacto de una campaña récord y el interés sostenido del mercado exportador, en un contexto de alta disponibilidad de mercadería.

Más volumen y un mercado activo
El informe remarcó además que, como consecuencia del importante nivel de producción alcanzado esta campaña, se registra un mayor volumen semanal de fijaciones respecto del ciclo comercial previo. Sin embargo, en términos relativos, la proporción de compras con precio fijado se mantiene estable.
Actualmente, del total adquirido, unas 18,8 millones de toneladas de maíz ya cuentan con precio definido, lo que representa el 73% del volumen comercializado. Ese comportamiento se encuentra prácticamente en línea con la dinámica observada durante el ciclo 2024/25, cuando el porcentaje alcanzaba el 72%.
Otro dato destacado es el fuerte crecimiento de las existencias físicas. Según la SAGyP, los stocks de maíz en acopios, plantas industriales y terminales portuarias alcanzaron 16,8 millones de toneladas al 1° de mayo, marcando un incremento interanual del 37% y el mayor volumen registrado en los últimos doce años.

Exportaciones récord y fuerte demanda externa
En el plano internacional, las perspectivas también continúan siendo positivas para el cereal argentino. La Secretaría de Agricultura proyecta exportaciones por 44 millones de toneladas durante la campaña 2025/26, un volumen récord para el país.
La cifra implicaría un incremento superior a 15 millones de toneladas respecto de la campaña pasada, cuando los embarques alcanzaron 28,9 millones de toneladas. En ese marco, los exportadores ya llevan adquiridas 24,5 millones de toneladas y cuentan con declaraciones juradas de ventas al exterior (DJVE) aprobadas por 12,2 millones de toneladas entre marzo y los primeros días de mayo.
Además, el informe de la Bolsa cordobesa resaltó que el inicio del actual ciclo comercial muestra el mejor desempeño de los últimos seis años en materia de DJVE. Durante marzo y abril se aprobaron exportaciones por 10,4 millones de toneladas de maíz, consolidando un arranque excepcional para el comercio exterior del cereal argentino.

Precios firmes pese al avance de la cosecha
Uno de los aspectos más destacados del mercado actual es el comportamiento de las cotizaciones locales. En plena cosecha estival y con una producción récord, el maíz logró sostener precios firmes, desafiando la tradicional presión bajista que suele generar el ingreso masivo de mercadería.
Las cotizaciones disponibles promedian los USD 184 por tonelada en lo que va de mayo, unos USD 13 por encima del promedio registrado en marzo, mes en el que se inicia formalmente el ciclo comercial del cereal.
Según el análisis de la Bolsa de Cereales de Córdoba, la presión de cosecha tuvo un impacto mucho menor sobre el maíz que sobre la soja, permitiendo que el cereal conserve una importante firmeza en el mercado doméstico.
A su vez, la buena performance del mercado disponible también se refleja al comparar los precios locales con las cotizaciones internacionales. Actualmente, la plaza argentina se encuentra pagando valores prácticamente equivalentes a los registrados en el mercado de Chicago, una situación poco habitual en períodos de abundante oferta y elevada disponibilidad interna de grano.
