El macho Holando gana valor: el modelo cooperativo que suma carne a los tambos


La producción de carne a partir de machos Holando comienza a consolidarse como una alternativa para mejorar la economía de los establecimientos lecheros. El modelo Beef on Dairy busca transformar terneros de raza lechera en novillitos de calidad, aportando una nueva fuente de ingresos para los tambos y más kilos de carne para el mercado interno y la exportación.

La experiencia más avanzada en Santa Fe se desarrolla en el UNCOGA Feedlot Cooperativo, ubicado en Humboldt, donde funciona el primer sistema cooperativo provincial dedicado al engorde de machos Holando. El proyecto ya permitió faenar entre 1.800 y 2.000 terneros convertidos en animales de consumo, con pesos finales de entre 370 y 400 kilos.

Un proyecto que nació para agregar valor al ternero

El asesor privado Oscar Ferrero, responsable técnico de la iniciativa, explicó de acuerdo a Revista Chacra que el proyecto comenzó hace cuatro o cinco años a partir del trabajo conjunto con Sodecar y un grupo de colaboradores. El principal objetivo fue darle valor agregado al ternero Holando, un animal que durante mucho tiempo tuvo una participación limitada dentro del negocio ganadero.

Luego de varias dificultades para encontrar un establecimiento adecuado, el proyecto logró avanzar con la recuperación de un feedlot que estaba sin uso en Humboldt. El predio fue alquilado, acondicionado y habilitado bajo requisitos vinculados con infraestructura, bienestar animal y sustentabilidad, además de obtener la autorización para producir novillos destinados a cuotas de exportación no Hilton.

Actualmente, el sistema trabaja exclusivamente con Holando Argentino, debido a que es la genética predominante en la cuenca lechera de Rafaela. “El gran desafío es transformar una raza lechera en productora de carne”, explicó Ferrero, quien destacó que los primeros resultados muestran el potencial del modelo.

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Nutrición y sanidad, las claves del sistema

Ferrero remarcó que el éxito del feedlot depende de varios factores, aunque ubicó a la nutrición y la sanidad como pilares fundamentales. La uniformidad de los animales al ingreso, el correcto manejo sanitario y una alimentación adecuada determinan el resultado final del engorde.

Para explicar el funcionamiento del sistema, el especialista utiliza una “pirámide productiva” cuya base es la nutrición, seguida por la sanidad, las instalaciones, el bienestar animal y la genética. El objetivo es lograr animales jóvenes, bien terminados y con buena calidad de carne, evitando extender los tiempos de producción.

El feedlot permite reducir la etapa de recría convencional. Después de una adaptación de entre 15 y 20 días, los animales pasan directamente a terminación, buscando acelerar el proceso de engrasamiento antes de completar totalmente su desarrollo muscular y óseo.

carne vacuna

Una carne con potencial para exportación

Aunque actualmente la producción está enfocada en el consumo interno, el proyecto también apunta a los mercados internacionales. Ferrero destacó que el Holando tiene predisposición genética para desarrollar marmoleo, una característica muy valorada por los consumidores de algunos destinos externos.

El asesor explicó que en Estados Unidos los novillos Holando cruzados con razas carniceras y faenados con más de 600 kilos logran buenos niveles de clasificación Choice. El desafío argentino es mejorar la cobertura grasa y sumar marmoleo sin depender todavía de cruzamientos, para aumentar el valor comercial de la carne.

La experiencia ya cuenta con respaldo comercial. Sodecar vende carne Holando desde hace casi un año en siete bocas de expendio, seis ubicadas en Rafaela y una en Sunchales.

Tambos, certificación

Una nueva fuente de ingresos para el tambo

Para Ferrero, el desarrollo de este sistema modifica la estructura económica tradicional de los establecimientos lecheros. El tambo dejó de depender exclusivamente de la leche y ahora suma tres ingresos: leche, vaca conserva y ternero Holando, una combinación que mejora la sustentabilidad del negocio.

El especialista también relacionó esta oportunidad con el escenario ganadero mundial, marcado por menores stocks en varios países productores. Transformar entre 700.000 y 800.000 terneros Holando que genera Argentina cada año en carne de calidad permitiría sumar más kilos a la oferta nacional.

Como mensaje final, Ferrero recomendó fortalecer las recrías, mejorar los destetes y avanzar hacia esquemas asociativos. “El tambero tiene que dedicarse a ser eficiente produciendo leche”, sostuvo, al plantear que cada eslabón debe especializarse para lograr una cadena más competitiva.