El Niño pone en alerta a los tambos: el INTA recomienda anticiparse al exceso de lluvias


Aunque el invierno transita con condiciones climáticas neutrales, los modelos meteorológicos comienzan a mostrar un escenario muy diferente para el cierre de 2026. Las proyecciones indican una probabilidad superior al 80% de que se desarrolle el fenómeno El Niño, con un aumento de las precipitaciones sobre la cuenca del Plata, una situación que podría impactar de lleno en los tambos durante el próximo otoño.

Frente a ese panorama, especialistas del INTA Rafaela advirtieron que el momento para actuar es ahora. La recomendación es aprovechar los próximos meses para reforzar la infraestructura de los tambos, incrementar las reservas forrajeras y revisar el manejo del rodeo, con el objetivo de reducir los riesgos que generan los excesos hídricos sobre la producción de leche.

Prepararse antes de que lleguen las lluvias

El ingeniero agrónomo Guillermo Cavallero, del Área de Desarrollo Rural del INTA Rafaela, remarcó que las decisiones que adopten hoy los productores serán determinantes para afrontar las condiciones climáticas del año próximo. “Las decisiones que tomemos hoy son las que van a permitir atravesar con mejores resultados el próximo otoño”, afirmó el especialista.

En ese sentido, explicó que la preparación no debe limitarse a esperar la evolución del clima, sino que implica anticipar inversiones y mejoras en los tambos. “Preparar la infraestructura, asegurar reservas y planificar el manejo del rodeo son inversiones que ayudan a disminuir los riesgos cuando llegan las lluvias”, sostuvo.

Tambo, robots, producción de leche, tecnología, Registro de Operadores Lácteos
Foto: INTA

La advertencia cobra mayor importancia porque los campos ya presentan un elevado nivel de humedad acumulada. Según detalló Cavallero, entre enero y junio se registraron 624 milímetros de lluvia, cuando el promedio histórico para ese período alcanza los 553 milímetros.

Las pasturas, uno de los principales puntos críticos

Uno de los aspectos que más preocupa a los técnicos son las pasturas de alfalfa, base de la alimentación en numerosos tambos. Estos recursos aportan entre el 70% y el 80% de la dieta de los rodeos, por lo que cualquier deterioro repercute directamente sobre la producción.

Cuando el agua permanece durante demasiado tiempo sobre los lotes, disminuye el oxígeno disponible para las raíces, se reduce la supervivencia de las plantas y cae la oferta de forraje. Esa combinación puede obligar a suplementar con alimentos comprados, elevando considerablemente los costos de producción.

Día del tambero, celebra, febrero, tambo

Para minimizar esos riesgos, los especialistas recomendaron revisar el abovedado de los callejones, limpiar cunetas, mejorar el drenaje interno y controlar el estado de corrales y patios de alimentación. Cavallero explicó que estas tareas resultan fundamentales en una región caracterizada por pendientes muy suaves.

Más reservas para enfrentar un otoño complicado

Otra de las recomendaciones pasa por la planificación del almacenamiento de alimento en los tambos. Los técnicos aconsejan ubicar las bolsas de silo y los sectores de suministro en lugares elevados y de fácil acceso, pensando en las dificultades que podrían aparecer cuando los caminos internos se encuentren anegados.

Conviene pensar estratégicamente dónde estarán las reservas durante el otoño, cuando las condiciones para ingresar con maquinaria pueden ser mucho más complicadas”, señaló Cavallero.

Tambo, brasil, leche, CRA

Además, el especialista propuso ampliar el margen de seguridad en la confección de reservas de los tambos. “Todos trabajamos con un margen de seguridad, pero este año sería conveniente aumentarlo. Si normalmente planificamos una determinada superficie para silaje, probablemente sea momento de producir un poco más pensando en un eventual déficit forrajero”, explicó.

La recomendación surge de la experiencia de los eventos de El Niño registrados entre 2015 y 2016, cuando numerosos tambos debieron adquirir alimentos de menor calidad y afrontar precios elevados debido a la escasez. “La reserva que hoy parece un costo adicional puede transformarse en la herramienta que permita sostener la producción cuando la oferta de pasto disminuya”, remarcó.