Invierten más de US$ 500 millones para construir una mega planta de soja en Santa Fe
Molinos Agro y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) anunciaron una inversión superior a los US$ 500 millones para construir una nueva planta de procesamiento de soja en Timbúes, Santa Fe, un proyecto que elevará significativamente la capacidad industrial del complejo agroexportador argentino y que busca responder a las perspectivas de crecimiento tanto de la oferta de granos como de la demanda internacional de harinas y aceites.
La iniciativa marca un nuevo paso en la expansión de la capacidad de crushing del país. La planta tendrá una capacidad de procesamiento de 15.000 toneladas diarias de soja y permitirá a Molinos Agro incrementar en un 50% su capacidad industrial, consolidando su presencia en el principal polo agroexportador de la Argentina, sobre la ribera del río Paraná.
Una alianza para ampliar la capacidad industrial
El proyecto será desarrollado en conjunto por Molinos Agro, que recientemente cumplió diez años como empresa independiente, y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). La nueva planta de soja se levantará sobre un predio que pertenece a la cooperativa en la localidad santafesina de Timbúes, donde ya funcionan instalaciones portuarias y de recepción de mercadería.
Según informó la compañía a sus inversores, la nueva planta contará con una línea de molienda de 15.000 toneladas por día, además de infraestructura para el almacenamiento de poroto de soja, harina y aceite, junto con todas las conexiones necesarias para aprovechar el puerto y las instalaciones logísticas ya existentes en el complejo.

Del total de la capacidad instalada, Molinos Agro comenzará operando alrededor del 65%, equivalente a unas 10.000 toneladas diarias, que se sumarán a las 20.000 toneladas por día que actualmente procesa en su planta de San Lorenzo.
Las razones detrás de una inversión estratégica
Desde la empresa destacaron que la elección del predio de ACA responde principalmente a las importantes sinergias operativas y económicas que ofrece el complejo. El lugar ya dispone de un puerto sobre el río Paraná, infraestructura para la descarga de granos, servicios industriales y espacio suficiente para acompañar futuras ampliaciones, reduciendo costos y tiempos de desarrollo.
En la comunicación enviada al mercado, Molinos Agro señaló que el proyecto se sustenta en un escenario favorable tanto desde el punto de vista normativo como comercial. Entre los factores mencionados figura el anuncio del Gobierno nacional sobre una reducción progresiva de los derechos de exportación para la soja y sus derivados a partir de enero de 2027, una medida que, según la empresa, incentivará una mayor superficie sembrada y una oferta creciente de materia prima.

A ese contexto interno se suma una perspectiva positiva para los mercados internacionales. La demanda mundial de harina de soja continúa creciendo impulsada por la expansión de la producción de carne porcina, aviar y acuícola, sectores que utilizan proteínas vegetales como base de la alimentación animal. Paralelamente, el consumo de aceite de soja mantiene una tendencia alcista tanto para la industria alimentaria como para la fabricación de biocombustibles renovables.
Un proyecto pensado para seguir creciendo
La construcción de la planta de soja demandará aproximadamente tres años y constituye la primera etapa de un plan de expansión de largo plazo diseñado por ambas compañías. El denominado Master Plan contempla la posibilidad de ampliar significativamente el complejo si las condiciones económicas, financieras y productivas continúan siendo favorables.
Entre las futuras inversiones previstas figuran la incorporación de nuevas líneas de crushing, la construcción de un segundo muelle sobre el río Paraná, mayores capacidades de almacenamiento, la ampliación de la playa de camiones y un nuevo módulo de plataformas volcables para optimizar la logística de ingreso de mercadería.

Con este proyecto, Molinos Agro y ACA apuestan a fortalecer la competitividad de la industria aceitera argentina, aprovechando la infraestructura del Gran Rosario y preparándose para un escenario de mayor producción agrícola y de creciente demanda global de alimentos y biocombustibles. La inversión, una de las más importantes anunciadas en el sector durante los últimos años, también refuerza el papel estratégico del complejo agroindustrial santafesino como uno de los principales centros mundiales de procesamiento y exportación de soja.
