La ganadería mantiene márgenes históricos y apuesta a consolidar las ganancias
Aunque los márgenes comenzaron a moderarse durante el segundo trimestre de 2026, la ganadería continúa mostrando resultados muy superiores a los promedios históricos. El último informe del Rosgan refleja que el negocio sigue atravesando uno de sus mejores momentos, aunque advierte que el contexto exige transformar las ganancias actuales en inversiones que permitan fortalecer la competitividad y reducir riesgos futuros.
El estudio muestra que la baja reciente en los precios de la hacienda, sumada al avance de la inflación, provocó una pérdida de valor en términos reales respecto de los máximos alcanzados a comienzos de 2026. Sin embargo, tanto el precio del novillo como el del ternero de invernada permanecen en niveles históricamente elevados, sosteniendo resultados económicos favorables para la ganadería.
La cría y el ciclo completo siguen por encima de sus promedios
Uno de los datos más destacados del informe es que los planteos de cría continúan ofreciendo márgenes excepcionalmente altos en la ganadería, pese al retroceso registrado durante los últimos meses. En el modelo representativo de la Cuenca del Salado, el margen bruto alcanza actualmente los $310.573 por hectárea, ubicándose entre los valores más altos de los últimos quince años.
Ese resultado representa un incremento del 25% respecto del registrado doce meses atrás y una mejora del 37% frente al promedio de toda la serie histórica iniciada en 2011. Según el análisis, la estabilidad de los costos directos permitió que el negocio siguiera dependiendo principalmente del valor del ternero y de la vaca de descarte, categorías que, pese a haber cedido desde los máximos recientes, conservan precios muy atractivos.
En los sistemas de ciclo completo la situación es similar, aunque con una mayor presión sobre la rentabilidad. Durante el último trimestre los márgenes retrocedieron cerca de un 15%, producto del incremento de los costos directos y de una estabilización en los valores de la hacienda terminada.

La invernada enfrenta una mayor presión sobre la rentabilidad
El informe sobre la rentabilidad de la ganadería señala que la recría pastoril volvió a verse favorecida por las buenas condiciones climáticas registradas durante el otoño, caracterizadas por temperaturas moderadas y precipitaciones oportunas, lo que permitió sostener una fuerte demanda por hacienda de invernada.
Sin embargo, precisamente esa firme demanda elevó la relación de compra y venta del ganado, reduciendo parte de la rentabilidad de los planteos de invernada. Durante el último trimestre, los márgenes brutos de esta actividad experimentaron una caída cercana al 30%.
Actualmente se necesitan entre 1,4 y 1,5 terneros para comprar un novillo terminado, cuando hace apenas un año esa relación oscilaba entre 1,2 y 1,3, valores mucho más cercanos al promedio histórico. Esta mayor relación compra-venta redujo parte de la ventaja económica que venía mostrando la actividad, aunque el informe aclara que tanto el engorde a corral como los sistemas combinados de recría y terminación continúan ofreciendo resultados positivos.

El maíz sigue siendo un aliado para la ganadería
Otro de los factores que sostiene la competitividad de la ganadería es la abundante disponibilidad de maíz prevista para la campaña actual. Con una cosecha estimada en torno a los 70 millones de toneladas, el cereal no representa una limitante para los sistemas de engorde, favoreciendo especialmente a los establecimientos que transforman grano en carne.
La relación de precios continúa siendo favorable. Actualmente, por cada kilo de novillito vendido es posible adquirir alrededor de 19 kilos de maíz, una mejora significativa respecto de los 15 kilos que podían comprarse un año atrás y muy por encima del promedio histórico de 12 kilos.
No obstante, el informe advierte que esta ecuación en la ganadería podría modificarse en los próximos meses debido al impacto que tendría la reciente reducción de los derechos de exportación sobre los valores futuros del cereal.

Planificación para enfrentar un posible cambio climático
Más allá de los buenos indicadores económicos, Rosgan advierte que el principal desafío para la ganadería será administrar correctamente este período de alta rentabilidad. Los analistas consideran que las ganancias actuales deberían destinarse a fortalecer la infraestructura de los establecimientos y mejorar su capacidad de respuesta frente a eventuales contingencias climáticas.
Las proyecciones internacionales anticipan que el fenómeno El Niño podría intensificarse desde la próxima primavera, generando precipitaciones superiores a las normales en buena parte del país.
