Colapinto encendió Buenos Aires: la Fórmula 1 volvió a rugir ante una multitud histórica
Después de 14 años sin actividad oficial de la Fórmula 1 en el país, Franco Colapinto protagonizó una jornada inolvidable al girar por las calles de Buenos Aires. El piloto argentino se subió a un Lotus E20 de 2012 y también manejó la icónica Flecha de Plata de Juan Manuel Fangio, en un circuito callejero montado en Palermo que convocó a una multitud pocas veces vista.
Más de 600 mil personas acompañaron el evento, según datos oficiales, en un marco que superó todas las expectativas. Familias, fanáticos históricos y nuevas generaciones se acercaron para vivir de cerca el regreso de la máxima categoría del automovilismo, en una muestra clara de la vigencia de la pasión por los fierros en la Argentina.
Un evento masivo con proyección internacional
La jornada no solo se destacó por lo deportivo, sino también por su carácter de espectáculo integral. Durante más de seis horas, el Road Show combinó velocidad, música y la presencia de figuras del ámbito artístico, generando un clima festivo que se extendió a lo largo de todo el circuito.
Además, la presencia de público proveniente de países como Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile le dio un tinte internacional al evento. Esta convocatoria regional reforzó la idea de que Buenos Aires puede posicionarse nuevamente como sede de grandes competencias del calendario mundial.

Tres tandas a pura adrenalina
En lo estrictamente deportivo, Colapinto realizó tres salidas a pista de aproximadamente 20 minutos cada una, donde pudo demostrar su talento y conexión con el público. La primera aparición, pasado el mediodía, lo tuvo al volante del Lotus E20, despertando la ovación inmediata de los presentes.
Más tarde, Colapinto volvió a salir a pista con la Flecha de Plata, en un momento cargado de simbolismo. En la última tanda con el monoplaza moderno, llevó el auto al límite y cerró su participación con los escapes al rojo vivo, una imagen impactante.
Un homenaje a Fangio que emocionó a todos
Uno de los puntos más altos de la jornada fue el tributo a Juan Manuel Fangio. Colapinto manejó la réplica de la Flecha de Plata con la que el “Chueco” fue campeón en 1954 y 1955, conectando pasado y presente del automovilismo argentino en un mismo escenario.
El gesto se completó con la utilización de una réplica del casco de Fangio, lo que generó una fuerte carga emotiva entre los fanáticos. La escena no solo celebró la historia, sino que también reforzó el legado de Argentina en la Fórmula 1.

Tras finalizar las tandas en pista, Colapinto protagonizó una vuelta en un micro descapotable para saludar al público, recorriendo el circuito y recibiendo el cariño de los asistentes. El contacto fue directo y constante, con gestos que reflejaron su cercanía con la gente.
Un impulso para el futuro de la Fórmula 1 en Argentina
Desde el Gobierno de la Ciudad destacaron el éxito de la jornada y su importancia estratégica. Jorge Macri calificó el evento como “un fiestón” y remarcó la convocatoria internacional, subrayando el esfuerzo organizativo que implicó traer un espectáculo de estas características.
Además, el funcionario señaló que este tipo de iniciativas buscan posicionar a Buenos Aires como candidata para volver al calendario oficial de la Fórmula 1. En ese sentido, el impacto del evento podría ser un punto de partida clave para futuras gestiones.

Con la mira puesta en Miami
Tras una jornada histórica, Colapinto deberá enfocarse rápidamente en la competencia. La próxima semana disputará el Gran Premio de Miami, una nueva oportunidad dentro del campeonato oficial de la Fórmula 1.
Con el impulso anímico que dejó su actuación en Buenos Aires, Colapinto afrontará el desafío con mayor confianza, luego de haber sido protagonista de un evento que ya quedó grabado en la memoria del deporte nacional.
