Comenzó la siembra de girasol y crece el área prevista para la campaña 2026/27
La campaña agrícola comienza a cambiar de etapa, con el inicio de la siembra de girasol 2026/27 mientras avanzan las labores de trigo, maíz y sorgo. Según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el escenario combina una buena disponibilidad de humedad con dificultades operativas en sectores del área agrícola, principalmente en el sudeste bonaerense, donde los excesos de agua condicionan el ingreso de maquinaria.
El girasol inaugura así una nueva campaña con una superficie proyectada de 3 millones de hectáreas, mientras que el trigo se acerca al cierre de su implantación y los cultivos de verano avanzan hacia la cosecha. La evolución del clima será determinante durante las próximas semanas para definir el ritmo de las labores y confirmar las expectativas productivas.
Girasol: comenzó una campaña con mayor superficie
La siembra de girasol alcanzó el 4,4% del área proyectada a nivel nacional, equivalente a unas 132.000 hectáreas. El avance se concentra exclusivamente en el NEA, donde ya fue implantado el 23,6% de la superficie prevista para la región, mientras que en el centro del área agrícola las labores todavía esperan un aumento de las temperaturas.
La superficie estimada representa un crecimiento interanual del 5,3% y también supera en dos puntos porcentuales el promedio de las últimas cinco campañas para esta fecha. En el sur del área agrícola, en cambio, todavía falta para el inicio de la ventana de siembra de girasol, aunque la actual condición de los lotes y las perspectivas de un año húmedo generan interrogantes sobre la planificación de las labores.

El trigo queda cerca de completar la siembra
Además del girasol, la implantación de trigo alcanzó el 98,4% de las 6,5 millones de hectáreas proyectadas, luego de registrar un avance semanal de apenas 0,7 puntos porcentuales. El principal obstáculo se encuentra en el sur del área agrícola, particularmente en el sudeste de Buenos Aires, donde la elevada humedad ambiente y la saturación de los suelos dificultan el ingreso de las máquinas.
A pesar de estas demoras, el 99,7% del área de trigo en pie mantiene una condición entre normal y excelente. La buena oferta hídrica favorece el crecimiento y desarrollo del cereal en la mayor parte del país, mientras comienzan a observarse los primeros lotes que ingresan en la etapa de espigazón.

Maíz: la cosecha avanza con humedad
La cosecha de maíz con destino a grano comercial alcanzó el 69,8% del área apta, con un rendimiento promedio nacional de 79,4 quintales por hectárea. Sin embargo, el sudeste bonaerense continúa siendo el principal condicionante para el avance, debido a que la persistencia de la humedad retrasa el secado de los granos e impide alcanzar niveles adecuados para la recolección.
En el norte del país, los relevamientos sanitarios continúan detectando presencia de Dalbulus maidis, una plaga cuya incidencia habría sido superior a la prevista. Su impacto sobre los rendimientos comienza a evidenciarse a medida que avanza la cosecha. Aun así, los resultados de los planteos tardíos mantienen las expectativas y permiten sostener la proyección nacional de producción en 64 millones de toneladas.

Sorgo: ajustan la estimación productiva
La cosecha de sorgo granífero alcanzó el 90,3% del área apta, con un rendimiento promedio de 41,4 quintales por hectárea. El Centro-Norte de Córdoba continúa mostrando los mejores resultados, con un promedio de 56,5 quintales, aunque los rendimientos registrados en otras regiones se ubican por debajo de las expectativas iniciales.
A partir de los datos relevados durante el avance de la recolección, la Bolsa de Cereales redujo en 100.000 toneladas su estimación de producción, que ahora se ubica en 2,8 millones de toneladas. El ajuste refleja el desempeño observado en las distintas zonas productivas y confirma que, pese al buen resultado de algunas regiones, el promedio nacional perdió fuerza.
De esta manera, el inicio del girasol convive con una campaña marcada por excesos de humedad y demoras en varias labores. Mientras el trigo se acerca al final de su implantación, el maíz y el sorgo avanzan en la cosecha con resultados heterogéneos. El comportamiento del clima durante las próximas semanas será clave para determinar si las demoras pueden recuperarse y cómo evolucionará la campaña agrícola 2026/27.
