El Niño: las claves del INTA para anticipar la campaña 2026-27


El fenómeno El Niño ya comenzó a desarrollarse y, de acuerdo con las proyecciones más recientes, podría alcanzar una intensidad moderada a fuerte y extenderse hasta, al menos, el final del verano de 2027. Ante este escenario, especialistas del INTA se reunieron en la Sociedad Rural de Azul para analizar las perspectivas climáticas y brindar recomendaciones destinadas a reducir riesgos y aprovechar las oportunidades productivas.

La jornada permitió poner el foco en una campaña que podría estar marcada por lluvias superiores a lo normal y temperaturas elevadas producto de El Niño. El encuentro contó con la participación del presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, y de especialistas como Pablo Mercuri, Mariano Cichino y Lucas Vagnoni, quienes abordaron el impacto del clima sobre la agricultura y la ganadería.

Más agua: una oportunidad que exige planificación

Según explicó Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales, El Niño no tiene un impacto uniforme en todas las regiones, ya que sus efectos dependen de la dinámica de los océanos y de la evolución de las condiciones atmosféricas en cada territorio. Por eso, consideró fundamental sostener un monitoreo permanente para anticipar los cambios y ajustar las decisiones productivas.

El exceso de precipitaciones puede representar una oportunidad para elevar los rendimientos, pero también convertirse rápidamente en un problema. Los anegamientos, las enfermedades, las plagas y el deterioro de la calidad de los granos aparecen entre los principales riesgos, especialmente en las zonas bajas y en lotes con dificultades de drenaje. En las grandes cuencas, además, las lluvias intensas pueden incrementar el riesgo de inundaciones.

INTA, El Niño
Foto: INTA

Cichino, jefe del INTA Chascomús, destacó que actualmente existe una buena reserva de agua útil en los suelos, similar a la registrada al inicio de la campaña anterior, aunque ahora el escenario climático presenta una diferencia clave: un pronóstico de El Niño más definido y perspectivas de lluvias superiores a lo normal durante los próximos tres meses.

En los lotes con buen piso, este escenario podría permitir explorar mayores potenciales de rendimiento en maíz, soja y girasol, mediante una estrategia que combine genética de alto potencial y una adecuada fertilización. Para aprovechar esa ventaja, los técnicos recomendaron priorizar la siembra directa, reducir los riesgos de planchado y elegir correctamente los lotes. También aconsejaron adelantar las siembras cuando las condiciones de humedad y piso lo permitan.

Ganadería: preparar los campos antes de que llegue el exceso

Para la ganadería, Lucas Vagnoni, coordinador de Investigaciones y Desarrollo del INTA Cuenca del Salado, planteó que la anticipación será determinante para reducir pérdidas frente a un eventual escenario de El Niño. La infraestructura y el bienestar animal adquieren especial importancia durante una campaña con mayor disponibilidad de agua.

Ganadería, Inundaciones
Foto: INTA

Entre las medidas recomendadas figura mejorar los accesos a los potreros, altear callejones y preparar sectores altos, secos y bien drenados para concentrar animales cuando sea necesario. Durante la temporada de parición, estos espacios permiten reducir los problemas derivados del barro y la humedad, como las diarreas neonatales y las infecciones umbilicales. Para descansos transitorios, el INTA sugirió disponer de entre 10 y 15 metros cuadrados por binomio vaca-ternero.

También será importante administrar con anticipación la oferta forrajera. La recomendación es utilizar primero los recursos ubicados en sectores con mayor riesgo de anegamiento, mientras el piso todavía permita el ingreso de los animales. Las lomas y medias lomas con praderas pueden reservarse para una etapa posterior, evitando que el agua vuelva inaccesible parte del alimento durante la primavera.

INTA, El Niño
Foto: INTA

Sanidad: anticiparse para evitar pérdidas

El manejo sanitario también deberá ocupar un lugar central. Vagnoni recomendó incrementar las recorridas durante la segunda mitad de la temporada de partos, controlar las infecciones umbilicales y contemplar la leptospirosis dentro de los planes de vacunación de terneros y recrías.

A esto se suma el monitoreo de parásitos gastrointestinales en terneros al pie de la madre y la aplicación de medidas de control cuando corresponda. El especialista también remarcó la necesidad de cumplir en tiempo y forma con la vacunación obligatoria contra el carbunclo.