Córdoba prueba un modelo de ganadería que busca producir más sin afectar el bosque nativo


Una experiencia impulsada por el INTA Regional Córdoba y la Secretaría General de Ambiente, Economía Circular y Biociudadanía de la provincia busca demostrar que la producción ganadera y la conservación del bosque nativo pueden convivir dentro de un mismo sistema productivo. El proyecto se desarrolla en un establecimiento de Chancaní, en el departamento Pocho, una zona estratégica ubicada entre el Parque Nacional Traslasierra y el Parque Natural Provincial y Reserva Forestal Natural Chancaní.

La iniciativa en Córdoba apunta a diseñar un esquema de manejo que permita incrementar la productividad bovina sin comprometer la estructura ni el funcionamiento del monte nativo, en una región donde la actividad ganadera forma parte de la identidad productiva local y donde la conservación de los recursos naturales resulta clave para la sustentabilidad a largo plazo.

Un proyecto con financiamiento internacional

La experiencia en Córdoba forma parte del Proyecto Pagos por Resultados de REDD+ de la Argentina, financiado por el Fondo Verde del Clima e implementado con el acompañamiento técnico de la FAO. El programa busca promover acciones que contribuyan a la conservación y restauración de los bosques nativos mediante incentivos económicos y proyectos de manejo sustentable.

Según explicó el investigador del INTA Manfredi, Torcuato Tessi, el acceso a estos recursos fue posible gracias a que Argentina logró certificar avances en materia de conservación forestal. Esa validación internacional abrió la puerta a financiamiento destinado específicamente a proyectos de restauración y manejo sostenible de bosques nativos, una herramienta que hoy permite avanzar con experiencias piloto en distintas regiones del país.

Ganadería, tecnología, zafra

Un modelo adaptado al Chaco árido

La propuesta llevada adelante en Córdoba se enmarca dentro del esquema de Manejo de Bosques con Ganadería Integrada (MBGI), una estrategia que se aplica en áreas clasificadas como categoría amarilla dentro del ordenamiento territorial de bosques nativos. En estos sectores se permite el desarrollo de actividades productivas siempre que se respeten criterios de conservación ambiental.

Para los técnicos involucrados, el desafío consiste en demostrar que la producción de carne puede complementarse con la preservación del monte, generando beneficios tanto económicos como ambientales. El objetivo es construir un modelo que sirva de referencia para otros establecimientos del noroeste cordobés y de regiones con características similares.

Diagnóstico previo para ordenar el uso del campo

Uno de los pilares del proyecto en Córdoba es la planificación basada en las características de cada ambiente. Antes de definir cualquier intervención, el equipo técnico realiza un relevamiento integral del predio para identificar áreas de mayor valor de conservación y sectores con potencial para mejorar la productividad.

Ganadería, eucalipto, estrés calórico

“Primero hacemos un relevamiento del predio y definimos ambientes: dónde conservar más y dónde priorizar intervenciones como, por ejemplo, la implantación de pasturas”, indicó Tessi. El objetivo es aumentar la oferta forrajera sin alterar los procesos ecológicos que sostienen al bosque nativo en Córdoba, manteniendo un equilibrio entre producción y conservación.

Pastoreo estratégico y reducción del riesgo de incendios

El esquema contempla la combinación de sectores de alto valor ambiental con áreas más orientadas a la producción ganadera. En los ambientes más sensibles, el pastoreo se aplicará de manera controlada y estratégica para reducir la acumulación de material combustible y disminuir el riesgo de incendios forestales.

De esta manera, los animales pasarán a cumplir también una función de manejo del ecosistema, contribuyendo al control de la vegetación sin afectar la regeneración natural del monte. El sistema busca aprovechar los beneficios del pastoreo planificado como herramienta complementaria de conservación.

Ganadería, eucalipto

Un plan a diez años para transformar la región

“Con potreros y rotaciones podemos decidir cuándo usar los animales en cada ambiente”, afirmó Tessi. Para el investigador, la planificación es la herramienta central para compatibilizar la actividad ganadera con la conservación de los recursos naturales, evitando impactos negativos sobre el bosque.

Una vez concluido, el proyecto deberá ser evaluado por la Secretaría de Ambiente de Córdoba y posteriormente por la FAO, que habilitará los fondos para su ejecución. La experiencia busca demostrar que la conservación puede convertirse en una aliada de la producción ganadera y no en una limitación, ofreciendo una alternativa sustentable para el futuro de los sistemas productivos del bosque nativo cordobés.