Rechazo rural al nuevo control del Senasa sobre medicamentos veterinarios
Ocho entidades rurales del norte de la provincia de Buenos Aires expresaron su rechazo al Sistema Integrado de Gestión de Trazabilidad de Productos Veterinarios (Sigtrazavet), la nueva herramienta creada por el SENASA para controlar la circulación de medicamentos veterinarios. Las organizaciones advirtieron que la iniciativa incrementará los costos, la burocracia y las exigencias administrativas para los productores ganaderos, además de contradecir el proceso de simplificación regulatoria impulsado por el Gobierno nacional.
El planteo se suma a la controversia que ya había generado la implementación del sistema entre entidades vinculadas a la actividad ecuestre. Días atrás, organizaciones de criadores, veterinarios y laboratorios solicitaron excluir a los caballos deportivos del régimen al considerar que fue diseñado para animales destinados a la producción de carne y no para equinos que nunca ingresan a la cadena alimentaria.
Las críticas de las entidades rurales
El documento fue firmado por las sociedades rurales de San Antonio de Areco, Rojas, Baradero, Pergamino, Lincoln y Colón, además de la Asociación Rural de Arrecifes (ARPA) y APRA. En el comunicado, las entidades cuestionaron el diagnóstico realizado por el Senasa sobre los medicamentos veterinarios y sostuvieron que la medida agregará nuevas dificultades para el sector.
“Con argumentos propios de las etapas del fracaso, que reflejan un diagnóstico equivocado de la realidad del sector, el organismo que usted preside se dispone a incorporar nuevas exigencias que implicarán mayores costos, complejidades y cargas administrativas para la producción ganadera”, señalaron las organizaciones en referencia a la conducción del organismo sanitario.

Las entidades también afirmaron que el Sigtrazavet resulta incompatible con la política de desregulación promovida por el Gobierno nacional. “Una suerte de ‘receta agronómica’ aplicada a la actividad ganadera resulta difícil de compatibilizar con el espíritu de simplificación, desregulación y promoción de la producción”, expresaron. Además, advirtieron que la medida “lejos de resolver problemas, agregará nuevas dificultades a quienes producen”.
Qué establece el nuevo sistema de medicamentos veterinarios
El Sigtrazavet fue creado por el Senasa mediante la Resolución 654/2026 y será de cumplimiento obligatorio para laboratorios, distribuidores, veterinarios, comercios y todos los actores que intervienen en la elaboración, comercialización, almacenamiento, prescripción y utilización de medicamentos veterinarios.
Uno de los principales cambios será la incorporación de la receta veterinaria electrónica, que reemplazará progresivamente a la documentación en papel y permitirá registrar digitalmente las prescripciones y tratamientos realizados sobre los animales.

Según explicó el organismo al presentar la iniciativa, el objetivo es contar con información en tiempo real sobre la circulación de medicamentos veterinarios, fortalecer los controles sanitarios, monitorear el uso de antimicrobianos y prevenir la presencia de residuos de medicamentos en alimentos de origen animal.
La polémica también alcanzó a los caballos deportivos
El nuevo esquema respecto de los medicamentos veterinarios ya había despertado cuestionamientos antes del pronunciamiento de las entidades rurales bonaerenses. Trece organizaciones vinculadas al sector ecuestre solicitaron que los caballos deportivos queden excluidos del régimen, al considerar que la normativa fue diseñada para animales destinados a faena y no para ejemplares de competencia, reproducción o trabajo.
El reclamo se concentró especialmente en la obligación de utilizar la receta veterinaria electrónica y registrar tratamientos con medicamentos veterinarios como la fenilbutazona, un antiinflamatorio ampliamente utilizado en la medicina equina. Según las entidades, imponer esos requisitos a caballos que nunca serán destinados al consumo humano solo genera una carga administrativa innecesaria.

Expectativa por una definición oficial en torno a los medicamentos veterinarios
Pese a ese compromiso, la modificación todavía no fue formalizada, por lo que el debate continúa abierto. Mientras el Senasa sostiene que el nuevo sistema permitirá mejorar la vigilancia sanitaria y garantizar una mayor transparencia en el uso de medicamentos veterinarios, las entidades rurales consideran que la iniciativa incrementará los costos operativos y la burocracia sin generar beneficios concretos para la producción.
En ese contexto, el rechazo de las ocho organizaciones del norte bonaerense amplía el frente de cuestionamientos hacia el Sigtrazavet y abre un nuevo capítulo en la discusión sobre el alcance de las regulaciones sobre los medicamentos veterinarios. Ambas partes mantienen posiciones contrapuestas y ahora la atención está puesta en si el organismo introducirá cambios que permitan descomprimir un conflicto que sigue sumando actores.
