La emblemática Vassalli quedó en manos de un nuevo grupo y busca renacer


La histórica fabricante de cosechadoras Vassalli inició una nueva etapa tras concretarse su venta por el valor simbólico de un dólar, una operación que marca el final de un prolongado conflicto que mantuvo prácticamente paralizada a la emblemática empresa de Firmat durante casi un año. El nuevo grupo empresario, encabezado por el exgerente de la compañía Roberto Santiago Chinelli junto a otros socios, asumirá el control de la firma y también la totalidad de sus obligaciones económicas.

La operación representa un intento por rescatar a una de las compañías más tradicionales de la maquinaria agrícola argentina, fundada en 1949 por Roque Vassalli y que llegó a fabricar más de 1.000 cosechadoras por año en sus mejores épocas.

Un traspaso con deudas y compromisos por cumplir

El cambio de propietarios quedó oficializado mediante un comunicado firmado por Roberto Chinelli y Mateo Marsó, representante de la familia entrerriana que controlaba la empresa desde 2024. Aunque la transferencia accionaria se fijó en un valor simbólico de un dólar, el verdadero peso de la operación está en que los nuevos dueños absorberán todos los pasivos acumulados por Vassalli, una condición considerada clave para intentar recuperar su funcionamiento.

No obstante, la transferencia todavía no quedó plenamente perfeccionada. El acuerdo establece que la operación dependerá del cumplimiento de determinadas condiciones previas y de la conformidad de terceros involucrados, un proceso administrativo que ambas partes estiman completar durante los próximos cinco días hábiles.

Vassalli, Cosechadora, Maquinaria Agrícola

Si esos pasos se cumplen en los tiempos previstos, los trabajadores de las tres plantas de Firmat volverán a cumplir jornadas completas desde el lunes 10 de agosto, dejando atrás el esquema reducido de cuatro horas diarias que se implementó durante la crisis.

La prioridad será normalizar salarios y reactivar la producción

Uno de los principales desafíos de la nueva conducción de Vassalli será resolver la delicada situación laboral. El grupo encabezado por Chinelli anunció que cancelará los salarios adeudados entre septiembre de 2025 y junio de este año dentro de un plazo de 120 días, mientras que el sueldo correspondiente a julio sería abonado apenas se formalice definitivamente el traspaso accionario.

La empresa también buscará regularizar las prestaciones médicas de los empleados, afectadas por las deudas acumuladas con las obras sociales de la UOM y Asimra, además de distintos servicios de medicina prepaga. Según el comunicado, las negociaciones apuntan a restablecer plenamente la cobertura sanitaria en un plazo de 60 días.

Vassalli, Cosechadora, Maquinaria Agrícola

En paralelo, la recuperación de la actividad industrial aparece como el gran objetivo de la nueva gestión. La intención es reincorporar progresivamente las distintas áreas de producción hasta alcanzar un funcionamiento pleno a partir de noviembre.

Entregas demoradas y una fábrica con historia

La reactivación también deberá atender compromisos comerciales pendientes. En la planta de Firmat permanecen al menos tres cosechadoras comprometidas entre 2024 y 2025, algunas con retrasos que superan los 18 meses. Una de esas unidades fue finalizada recientemente, pero el nuevo grupo considera prioritario completar las restantes para recuperar credibilidad en el mercado.

La situación refleja el deterioro que sufrió una empresa que durante décadas fue uno de los símbolos de la industria metalmecánica santafesina y un referente nacional en la fabricación de cosechadoras. Desde la quiebra registrada en la década de 1990, Vassalli atravesó sucesivos cambios de propietarios sin lograr recuperar la estabilidad que la caracterizó durante gran parte de su historia.

Vassalli, Cosechadora, Maquinaria Agrícola

Un nuevo intento para recuperar un emblema industrial

Los problemas más profundos de Vassalli reaparecieron en 2018, cuando los trabajadores ocuparon la fábrica durante 36 días como consecuencia de la falta de pago de salarios, uno de los conflictos laborales más importantes que atravesó la empresa.

La llegada de Eduardo Marsó en 2024 generó expectativas de recuperación, aunque el empresario, con trayectoria en el sector avícola, no logró revertir la compleja situación financiera ni sostener el nivel de actividad.

Ahora, la conducción encabezada por Roberto Chinelli afronta el desafío de reconstruir una empresa emblemática para la maquinaria agrícola argentina. La normalización de los salarios, la entrega de las cosechadoras pendientes y la recuperación gradual de la producción serán las primeras pruebas para un proyecto que busca devolverle protagonismo a Vassalli, una marca histórica del sector.