La carne vacuna enfrenta un consumidor más cauteloso y sensible a los precios


La cadena de ganados y carnes atraviesa una etapa marcada por fuertes contrastes. Mientras la exportación gana protagonismo impulsada por un escenario internacional favorable, el mercado interno muestra signos de agotamiento y una creciente sensibilidad a los precios. Según el último informe de Rosgan, la faena acumulada en los primeros cinco meses del año registra una caída del 11% respecto del mismo período de 2025, un retroceso que todavía no logra ser compensado por las mejoras observadas en el peso de los animales enviados a frigorífico.

Si bien mayo mostró una recuperación en el ritmo de actividad, los indicadores acumulados continúan reflejando una oferta significativamente menor. En paralelo, las exportaciones absorbieron un volumen 10% superior al registrado un año atrás, favorecidas tanto por la demanda internacional de carne como por la baja base de comparación que dejaron los primeros meses de 2025.

Menor disponibilidad de carne para el mercado interno

La combinación de menor faena y mayores embarques al exterior comenzó a impactar directamente sobre la disponibilidad de carne destinada al consumo doméstico. De acuerdo con los datos oficiales analizados por Rosgan, la oferta de carne para el mercado interno se redujo cerca de un 12% interanual durante el primer cuatrimestre.

Sin embargo, a diferencia de otros momentos de escasez, esta menor disponibilidad no se tradujo en aumentos de precios en las carnicerías. Por el contrario, los valores mostraron un comportamiento prácticamente estable durante los últimos dos meses, incluso por debajo de la evolución general de los precios de la economía.

Según el relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el precio promedio de los cortes bovinos se ubicó en mayo en $18.569 por kilo, sin variaciones significativas respecto de marzo y abril.

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Foto: Informe Rosgan

Salarios que no acompañan y cambios en el consumo

El informe destaca que detrás de este comportamiento aparece un consumidor mucho más cauteloso. Mientras el índice de salarios elaborado por el INDEC registraba en marzo una mejora interanual del 36,4%, el precio de la carne vacuna acumulaba un incremento del 68,5% respecto del año anterior, ampliando la brecha entre ingresos y capacidad de compra.

Este fenómeno comienza a reflejarse en los hábitos de consumo. Actualmente, el consumo aparente de carne vacuna se ubica por debajo de los 48 kilos por habitante al año, lo que representa una caída cercana al 5% respecto de los casi 51 kilos per cápita registrados un año atrás.

Al mismo tiempo, otras proteínas ganan terreno. El pollo logra sostener un consumo cercano a los 47 kilos por habitante, prácticamente equiparando a la carne vacuna, mientras que el cerdo continúa creciendo y alcanza un récord superior a los 19,5 kilos per cápita, con un incremento anual del 8,6%.

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Foto: Informe Rosgan

La hacienda también siente el freno de la demanda

Las señales de enfriamiento no solo aparecen en las carnicerías. Durante las últimas semanas también comenzaron a observarse ajustes en los precios de la hacienda comercializada en el Mercado Agroganadero.

Rosgan destaca que, incluso en una semana de inicio de mes, cuando normalmente mejora el poder de compra por el cobro de salarios, la mayoría de las categorías registró bajas de entre $100 y $300 por kilo respecto de la semana previa. El único segmento que escapó a esta tendencia fue el de las vacas.

La corrección de precios no es un fenómeno aislado. Desde los máximos alcanzados entre febrero y principios de marzo, los valores reales de la hacienda vienen retrocediendo. En ese período, los novillos perdieron un 18% de su valor real, los novillitos un 16% y las vaquillonas un 16,5%, reflejando una actitud mucho más prudente por parte de los compradores.

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La exportación aparece como sostén del mercado

En este contexto, la demanda externa se posiciona como el principal factor de sostén para la cadena ganadera. El interés por categorías orientadas a exportación continúa firme y se observa especialmente en el mercado de vacas.

Durante las últimas semanas, los compradores comenzaron a concentrarse en lotes de vacas más livianas que pueden ser reingresadas al circuito de invernada para luego terminarse y destinarse a exportación. Esta dinámica demuestra que la demanda internacional sigue ejerciendo una fuerte tracción sobre determinadas categorías de hacienda, aun cuando el mercado interno muestra señales de debilidad.