Mendoza refuerza el control de brucelosis caprina con un amplio relevamiento sanitario
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en conjunto con la Municipalidad de Lavalle, llevó adelante un operativo sanitario para relevar la presencia de brucelosis caprina en rodeos del norte y este de Mendoza. Las tareas apuntan a actualizar el estado de situación de la enfermedad, luego de la finalización en 2018 del plan de vacunación sistemática que se aplicaba en la provincia.
El trabajo se desarrolló en establecimientos ganaderos ubicados en los departamentos de Lavalle y San Martín, donde agentes del Centro Regional Cuyo del organismo realizaron muestreos serológicos en animales caprinos. El objetivo principal es detectar posibles casos de brucelosis caprina y, en caso de ser necesario, aplicar medidas de saneamiento, fundamentales para evitar la propagación dentro de las majadas.
En total, el relevamiento abarcó 16 predios distribuidos en los parajes El Cavadito, Santa Isabel, Patrón Santiago, Asunción y Nueva California. Estas zonas habían presentado históricamente mayores niveles de prevalencia, por lo que fueron priorizadas dentro del operativo sanitario.

Trabajo territorial y articulación institucional
El despliegue involucró a más de 300 animales, en un esfuerzo coordinado que incluyó la participación de agentes de distintas dependencias del Senasa. Colaboraron técnicos de las oficinas de Rivadavia, San Rafael y Tunuyán, además del personal municipal, lo que permitió ampliar la cobertura y garantizar una intervención más eficiente en el territorio.
Las muestras recolectadas fueron enviadas a la Fundación COPROSAMEN, entidad encargada de realizar los análisis diagnósticos. Este paso resulta clave para confirmar la presencia de la brucelosis caprina y definir las acciones a seguir, en función de los resultados obtenidos.
El relevamiento se inscribe dentro de una estrategia sanitaria más amplia que busca sostener el control de la brucelosis caprina en la provincia. La ausencia de vacunación sistemática en los últimos años hace necesario reforzar los monitoreos, con el fin de evitar rebrotes que puedan afectar tanto la producción como la salud pública.

Una enfermedad con impacto productivo y sanitario
La brucelosis caprina, causada por la bacteria Brucella melitensis, es una enfermedad que afecta principalmente el sistema reproductivo de las cabras. Provoca abortos, infertilidad y pérdidas productivas, generando un impacto económico significativo en los sistemas ganaderos.
El contagio entre animales suele producirse por contacto con fluidos provenientes de abortos o secreciones uterinas, así como por el consumo de agua o alimentos contaminados. Los cabritos también pueden infectarse a través de la leche materna, lo que facilita la persistencia del patógeno dentro de los rodeos.
Además, se trata de una zoonosis, es decir, puede transmitirse a las personas. En humanos, la brucelosis caprina provoca síntomas como fiebre intermitente, sudoración, dolores articulares y debilidad, y puede evolucionar hacia cuadros crónicos. La transmisión está asociada principalmente al manejo de animales infectados y al consumo de productos lácteos sin pasteurizar, lo que amplía su impacto más allá del ámbito productivo.

Prevención, manejo y cuidados para reducir riesgos
Frente a este escenario, el Senasa insiste en la importancia de aplicar medidas preventivas tanto en los establecimientos ganaderos como en el consumo de alimentos. Ante la detección de animales positivos, se recomienda realizar saneamientos, aislar a las hembras durante la parición y reforzar las condiciones de higiene, con el uso de ropa y equipos de protección adecuados.
En cuanto a la elaboración y consumo de productos lácteos, el organismo sanitario subraya la necesidad de pasteurizar la leche. Evitar productos de origen desconocido es una medida fundamental para reducir el riesgo de contagio en humanos, especialmente en zonas rurales donde la producción artesanal es frecuente.
Asimismo, se recomienda prestar atención al etiquetado de los alimentos. La identificación del establecimiento elaborador garantiza que el producto cumple con los controles sanitarios correspondientes, lo que brinda mayor seguridad al consumidor.
El relevamiento en Mendoza representa un paso clave para fortalecer la vigilancia sanitaria en la región. La combinación de monitoreo, prevención y trabajo articulado será determinante para mantener bajo control una enfermedad como la brucelosis caprina que impacta tanto en la producción caprina como en la salud pública.
