Mendoza fortalece su apicultura con un relevamiento sanitario clave para abrir mercados


La apicultura mendocina avanza hacia una nueva etapa de ordenamiento y fortalecimiento sanitario con un relevamiento integral de apiarios que busca actualizar la información productiva y definir el estatus sanitario provincial. La iniciativa es impulsada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), en conjunto con el gobierno de Mendoza y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El objetivo central es contar con datos precisos sobre la cantidad de productores activos, la ubicación de los apiarios y el número de colmenas en producción, elementos fundamentales para diseñar políticas sanitarias y productivas. Este proceso también permite depurar y actualizar los registros existentes, clave para el desarrollo ordenado del sector.

Actualización del registro y control de la apicultura

Uno de los ejes del trabajo es verificar, dentro del Registro Nacional de Productores Apícolas (Renapa), cuántos productores continúan en actividad y quiénes han dejado de operar. Esta información resulta esencial para mejorar la trazabilidad y garantizar la calidad de los datos disponibles a nivel nacional.

Al mismo tiempo, la validación de la ubicación de los apiarios permite construir un mapa actualizado de la actividad, lo que facilita la planificación de controles sanitarios y la detección de posibles focos de enfermedades. Este ordenamiento territorial representa un paso clave hacia una apicultura más eficiente y profesionalizada.

Apicultura, apícola
Foto: Senasa

Sanidad: la llave para acceder a mercados

El relevamiento tiene como meta final determinar el estatus sanitario de Mendoza frente a enfermedades apícolas, un requisito indispensable para competir en los mercados internacionales. La sanidad se posiciona así como un factor determinante para agregar valor a la producción y mejorar las condiciones de comercialización de la miel.

En este marco, el SENASA aporta su capacidad operativa y analítica para fortalecer los controles y garantizar estándares de calidad, lo que impacta directamente en la posibilidad de exportar. Una provincia con estatus sanitario claro y confiable mejora su posicionamiento en un mercado global cada vez más exigente.

Malargüe, punto de partida del proyecto

El proyecto comenzó en 2025 con un relevamiento completo de los apiarios del departamento de Malargüe, donde se utilizó una herramienta digital desarrollada por el SENASA para registrar la información en tiempo real. A través de un formulario móvil, los técnicos lograron construir un mapa preciso de la apicultura en la zona.

Apicultura, abejas

Una vez finalizada esta etapa, se avanzó con inspecciones sanitarias en los apiarios relevados, tarea que concluyó a fines de marzo de 2026. Estas acciones fueron llevadas adelante por Inspectores Sanitarios Apícolas (ISA), quienes evaluaron el estado sanitario de las colmenas y relevaron información clave para el diagnóstico provincial.

Trabajo conjunto y articulación institucional

El proyecto piloto en Malargüe se consolidó como un ejemplo de cooperación interinstitucional, con la participación de la FAO, el SENASA —a través de su Programa de Sanidad Apícola y el Centro Regional Cuyo—, la Dirección de Ganadería de Mendoza y el Municipio local.

Además, los inspectores sanitarios apícolas acreditados por el organismo nacional desempeñaron un rol central en la ejecución, garantizando la calidad técnica del relevamiento. Esta articulación permitió optimizar recursos, coordinar acciones y avanzar de manera eficiente en el territorio.

Colmenas, Apicultura

Hacia un mapa apícola provincial

Tras los resultados obtenidos en Malargüe, el objetivo es extender el relevamiento a toda la provincia de Mendoza, replicando la metodología y consolidando un sistema de información actualizado. De concretarse, este proceso permitirá contar con un panorama completo de la apicultura provincial.

Los datos que surjan del relevamiento permitirán conocer con mayor precisión el potencial productivo de Mendoza, tanto en la elaboración de miel diferenciada como en la producción de material apícola vivo. Esta información resulta clave para diseñar estrategias de desarrollo y promoción del sector.

En definitiva, el ordenamiento territorial y sanitario de la apicultura mendocina representa una herramienta estratégica para mejorar la competitividad, aumentar el valor agregado y consolidar la presencia en los mercados. Con información confiable y un enfoque integral, la provincia se posiciona para dar un salto de calidad en una actividad con alto potencial de crecimiento.