La cría sintió un fuerte ajuste: las vaquillonas preñadas cayeron casi 19%
El mercado de cría mostró un retroceso generalizado en los valores de los vientres durante la semana 34, pero hubo una categoría que se destacó claramente por encima del resto: las vaquillonas con garantía de preñez. Su precio promedio pasó de $2.690.894 a $2.186.920 por cabeza, lo que representa una caída de 18,7% en apenas una semana.
La magnitud del movimiento sobresale todavía más al compararla con el resto de las categorías. Las vacas con garantía de preñez nueva retrocedieron 9%, las usadas con garantía de preñez bajaron 7,7%, las vacas sin servicio perdieron 7,7% y las vacas usadas con cría cayeron 8,1%. Ninguna tuvo una corrección tan profunda como la vaquillona preñada, que perdió más de $500.000 de valor promedio en una sola semana.
El dato surge del Informe Ganadero Semana 34 de AZ Group, elaborado con información de los mercados de hacienda. El relevamiento muestra así un mercado de cría que llegó a la última semana analizada con una marcada selectividad y con una fuerte corrección en el valor de los vientres jóvenes.

Una merma que concentra la atención
La vaquillona con garantía de preñez había alcanzado $2.690.894 de promedio en la semana 33, con operaciones que llegaron hasta $2.915.625. Una semana después, el promedio se ubicó en $2.186.920 y el máximo descendió hasta $2.408.720. Es decir, no solamente cayó el promedio, sino que también se redujo considerablemente el techo de los negocios.
La comparación permite dimensionar el movimiento: entre ambas semanas, el promedio perdió unos $504.000 por vientre, mientras que el precio máximo retrocedió más de $500.000. Se trata de una corrección particularmente significativa para una categoría que representa una inversión destinada a recomponer o ampliar el rodeo.
El comportamiento tampoco fue aislado. Toda la tabla de vientres terminó en terreno negativo, aunque con diferentes intensidades. La vaca nueva con garantía de preñez, por ejemplo, pasó de $2.408.976 a $2.192.415, mientras que la vaca usada con garantía de preñez bajó de $1.775.808 a $1.639.346.

La relación con el ternero también marca el escenario
El informe incorpora otro indicador relevante para analizar la economía de la cría: la relación entre el precio de la ternera y el valor de los vientres preñados. Según AZ Group, este indicador permite determinar cuántas terneras son necesarias para adquirir un vientre preñado.
En paralelo, el valor del ternero mostró un comportamiento diferente. El precio del ternero aumentó alrededor de 1% en la semana, mientras que el novillo permaneció prácticamente estable, lo que llevó a que la relación ternero/novillo aumentara 0,8%. El informe sobre cría señala que ese movimiento estuvo explicado precisamente por la mejora del ternero frente a la estabilidad del novillo.
Ese contraste resulta relevante porque muestra que la corrección de los vientres no estuvo acompañada por una caída equivalente de la hacienda joven. Mientras el ternero logró sostener e incluso mejorar su cotización, la vaquillona preñada sufrió el ajuste más fuerte dentro del mercado de cría.

Un mercado que pone el foco en los vientres
La semana 34 deja así una señal clara: el movimiento más importante no estuvo en la hacienda para engorde, sino en el valor de los vientres, y especialmente en las hembras jóvenes preñadas. La caída del 18,7% convierte a esta categoría en el principal dato de la semana dentro del segmento de cría.
El resto de las categorías también mostró bajas, pero de menor magnitud. Las vacas nuevas con cría descendieron 4,2%, hasta un promedio de $1.464.706, mientras que las vacas sin servicio se ubicaron en $1.154.779, con una caída de 7,7%. Las vacas usadas con cría, en tanto, promediaron $1.139.681, 8,1% por debajo del registro de la semana anterior.
Con este comportamiento, el mercado de cría cerró la semana con una corrección amplia y especialmente marcada en las vaquillonas preñadas. El dato obliga a mirar más allá de la evolución general de los precios: en un mercado donde el ternero todavía conserva fortaleza, el ajuste de los vientres aparece como el movimiento que más sobresale y que puede modificar las relaciones económicas de los productores que evalúan retener, reponer o ampliar su rodeo.
