La soja de Estados Unidos alcanzaría un récord y presiona al mercado
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) elevó su proyección de cosecha de soja para la campaña 2026/27 y sorprendió al mercado con una estimación superior a la que anticipaban los operadores privados. La mejora de los rendimientos permitiría alcanzar un nuevo récord de producción estadounidense, en un escenario que también contempla mayores existencias finales y perspectivas de abundante oferta mundial.
Según el informe mensual de octubre de la consultora AZ Group, elaborado sobre la base de los datos del USDA, la producción de soja estadounidense subiría de 123,4 a aproximadamente 124,1 millones de toneladas. El ajuste respondió exclusivamente a una mejora en los rindes, ya que el área cosechable se mantuvo en 34,8 millones de hectáreas.

Estados Unidos: mejores rindes y más oferta
La actualización del organismo estadounidense llevó el rendimiento previsto de 3,55 a 3,57 toneladas por hectárea. Aunque la variación parece acotada, su impacto sobre el volumen total de la cosecha resulta significativo por la magnitud de la superficie involucrada. De esta manera, el país se encamina a obtener una producción superior a la estimada en septiembre.
El incremento tomó por sorpresa a los operadores, que esperaban una corrección en sentido contrario. El documento de AZ Group destaca que el USDA ajustó al alza la producción estadounidense por encima de las expectativas del mercado, una señal que modifica las perspectivas de disponibilidad del grano para el ciclo comercial.
La mayor cosecha de soja se combina con una revisión positiva de las exportaciones, proyectadas en 46,1 millones de toneladas. Sin embargo, ese incremento de los embarques no alcanzaría para evitar una acumulación de reservas. Las existencias finales pasarían de 8,4 a 8,6 millones de toneladas, mientras que la relación entre stocks y demanda se ubicaría en el 10,9%.

Molienda y biodiésel sostienen el consumo
En el mercado interno estadounidense, la molienda de soja se mantendría en 75,7 millones de toneladas, de acuerdo con las proyecciones incluidas en el reporte. Este volumen refleja la importancia de la industria procesadora para absorber parte de la oferta disponible y abastecer los distintos destinos de los productos derivados.
Dentro de ese esquema, el biodiésel constituye un componente relevante de la demanda. El informe estima que 40,9 millones de toneladas de soja se destinarían a la producción vinculada con este segmento, dentro del volumen previsto para la molienda. No obstante, el sostenimiento del procesamiento no impediría que los stocks estadounidenses registren un aumento respecto de la estimación anterior.
La combinación de una cosecha récord, exportaciones más elevadas y mayores existencias configura un balance más holgado para Estados Unidos. En consecuencia, la evolución de la demanda y la capacidad de colocar los excedentes en el mercado internacional serán variables importantes para determinar cómo se comportará la disponibilidad de soja durante la campaña 2026/27.

El balance mundial mantiene una oferta abundante
A escala global, el USDA proyectó una producción de soja de 442,7 millones de toneladas para la campaña 2026/27. En paralelo, las existencias finales mundiales alcanzarían los 124,3 millones de toneladas, prácticamente sin cambios respecto de las estimaciones previas. Estos números muestran que la mayor cosecha estadounidense se incorpora a un mercado que ya presenta una oferta considerable.
En cuanto a los principales productores sudamericanos, las previsiones para Brasil y Argentina permanecieron estables. El organismo mantuvo la producción brasileña en 186 millones de toneladas y la argentina en 50 millones. La continuidad de estos volúmenes refuerza el peso de Sudamérica en el abastecimiento mundial, mientras Estados Unidos aporta una cosecha superior a la anticipada.
El escenario plantea un desafío para las cotizaciones, dado que una oferta mayor a la prevista puede limitar las posibilidades de recuperación de los precios. En su actualización general del mercado, AZ Group señaló que el informe de octubre presentó modificaciones significativas que generaron presión sobre los granos. Para la soja, el aumento de la producción estadounidense y de sus stocks finales constituye la principal señal bajista del nuevo balance, aunque la evolución futura dependerá también del comportamiento de la demanda y del comercio internacional.
