La cría sostiene sus valores y las vaquillonas preñadas superan los $2,49 millones


El mercado de cría mostró una señal de fortaleza durante la semana del 26 al 30 de octubre. Mientras la invernada registró bajas generalizadas, las vaquillonas con garantía de preñez aumentaron un 1,7% semanal y alcanzaron un valor promedio de $2.493.860 por cabeza. La evolución marca un comportamiento diferente entre las categorías vinculadas con la reposición de reproductores y los animales destinados al engorde.

El dato de la cría resulta relevante porque la firmeza de los vientres se sostuvo en un contexto de corrección de los precios de los terneros. Según el informe de AZ Group, la caída de los machos más livianos convivió con la valorización de las vaquillonas preñadas, una diferencia que refleja dinámicas comerciales distintas dentro del negocio ganadero.

La categoría cotizó en un rango de entre $2.261.667 y $2.739.022 por cabeza. La distancia entre ambos extremos muestra que los valores no son uniformes y que las operaciones presentan diferencias según los animales comercializados. El promedio, de todos modos, se mantuvo por encima de los $2,4 millones, consolidando el interés por los vientres con garantía de preñez.

Cría
Foto: Informe AZ Group

Cuánto cuesta reponer los vientres

Las vacas nuevas con garantía de preñez promediaron $2.398.135 por cabeza, con cotizaciones de entre $2.331.356 y $2.508.333. En tanto, las vacas usadas con garantía de preñez registraron un promedio de $1.649.538, dentro de un rango de $1.434.864 a $1.686.331. La diferencia de valores entre ambas categorías de cría evidencia la importancia de distinguir el tipo de vientre al evaluar una inversión en reproducción.

En las vacas con cría al pie también se observó una brecha entre animales nuevos y usados. Las vacas nuevas con cría promediaron $1.399.951 por cabeza, mientras que las usadas alcanzaron $1.066.048. Por su parte, las vacas sin servicio se ubicaron en $1.274.845. Estas referencias permiten dimensionar las distintas alternativas disponibles para quienes buscan ampliar o renovar sus rodeos.

Las cotizaciones de las categorías de cría muestran que el mercado asigna valores diferentes según la condición reproductiva y la categoría del animal. Sin embargo, el precio de compra no alcanza por sí solo para definir la conveniencia de una operación: también deben contemplarse los costos de alimentación y manejo, la disponibilidad de recursos y los objetivos productivos de cada establecimiento.

Vacas, Vaquillonas
Foto: Informe AZ Group

La relación con las terneras, otra referencia clave

El reporte también incorpora la relación ternera/vientre preñado, un indicador que permite observar cuántas terneras se necesitan para comprar una hembra preñada. En el gráfico aparecen referencias de 2,46 para la relación entre ternera y vaca nueva preñada, y de 2,36 para ternera y vaquillona con garantía de preñez. El indicador conecta el valor de la reposición con el precio de la producción, aunque debe interpretarse junto con las cotizaciones de cada categoría.

Esta relación resulta útil para los criadores que analizan la renovación de sus rodeos, porque permite comparar el costo de incorporar vientres con el valor de las terneras. No obstante, las cifras por sí solas no permiten concluir que la reposición sea barata o cara en términos absolutos: para hacerlo, es necesario considerar la evolución de los precios a lo largo del tiempo y los ingresos que puede generar cada vientre.

Vientres, Terneras
Foto: Informe AZ Group

La principal señal de la semana fue, por lo tanto, la firmeza de las categorías preñadas frente al retroceso de la invernada. Las vaquillonas con garantía de preñez se valorizaron y conservaron un promedio cercano a los $2,5 millones, mientras que las vacas mostraron diferencias importantes según su condición. El comportamiento confirma que la cría requiere analizar cada categoría por separado y que la evolución de los terneros no explica, por sí sola, lo que ocurre con el mercado de reproductores.