Trigo y garbanzo muestran un buen desarrollo en Santiago del Estero pese a demoras en la siembra
La campaña de cultivos de invierno en Santiago del Estero transita un escenario alentador. De acuerdo con un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), el trigo y el garbanzo mantienen una evolución favorable, con una mejora en su estado general respecto del mes anterior, aunque la implantación del cereal registró demoras puntuales por las lluvias acumuladas durante junio.
El relevamiento señala que las precipitaciones dejaron perfiles de humedad con buenas reservas para el desarrollo de los cultivos, pero también complicaron el ingreso de las maquinarias en algunos departamentos. A pesar de estas dificultades, los técnicos destacaron que no se observaron situaciones generalizadas de estrés ni problemas sanitarios de importancia, lo que permite sostener expectativas positivas para la campaña.
La falta de piso demoró la implantación del trigo
A comienzos de julio, la siembra de trigo ya había concluido en gran parte de Santiago del Estero, aunque en los departamentos General Taboada, Belgrano, Aguirre, Moreno y Alberdi persistían retrasos debido a la falta de piso ocasionada por las intensas precipitaciones registradas durante junio.
La situación también alcanzó al garbanzo, cuya implantación ingresaba en la etapa final con un leve atraso respecto del calendario habitual. Los excesos de humedad detectados en zonas de Tomás Young y Bandera dificultaron el ingreso a los lotes y prolongaron las tareas de siembra, especialmente en los sectores más afectados por las lluvias.

Aun con esas complicaciones, el estado general de ambos cultivos en Santiago del Estero mostró una mejora en comparación con junio, reflejada en una reducción de la proporción de lotes calificados entre regulares y malos. El informe atribuye este desempeño a las favorables reservas hídricas presentes en el perfil del suelo, que compensaron las demoras registradas durante la implantación.
Buen estado de los cultivos y escasa presión sanitaria
En el caso del trigo, predominaron los lotes que atravesaban la etapa de macollaje, aunque los técnicos detectaron diferencias fenológicas según la fecha de siembra y el ciclo de los materiales utilizados. Mientras los cultivares de ciclos largos e intermedios ya se encontraban plenamente en esa fase, algunos materiales de ciclo corto todavía estaban siendo implantados.
El garbanzo, por su parte, avanzó con normalidad en Santiago del Estero y la mayor parte de los lotes presentaba cuatro o más hojas multifoliadas desplegadas, una condición que refleja una adecuada evolución del cultivo. Solo se reportaron casos puntuales de estrés provocado por bajas temperaturas en Bandera, Pueblo Pablo Torelo, Colonia Alpina y Quimilí, además de heladas leves en Colonia Alpina.

Desde el punto de vista sanitario, la campaña en Santiago del Estero se mantiene sin problemas relevantes. En trigo no se registraron plagas ni enfermedades de importancia económica, aunque aparecieron focos aislados de ácaros, pulgones y orugas defoliadoras. Entre estas últimas sobresalió la presencia del cogollero (Spodoptera frugiperda) en la zona de Bandera.
En garbanzo también se observaron únicamente inconvenientes localizados. En Quimilí y Sachayoj se detectaron daños aislados provocados por orugas cortadoras, mientras que en algunos lotes de Quimilí apareció una baja incidencia de enfermedades asociadas al complejo de hongos del suelo, principalmente rizoctonia y, en menor medida, fusariosis.
El clima deja buenas reservas, pero con fuertes contrastes
El informe climático elaborado a partir de datos del satélite GPM mostró que las lluvias de junio tuvieron una distribución muy heterogénea en Santiago del Estero. Los mayores acumulados se registraron en los departamentos Aguirre, Ojo de Agua y Guasayán, donde las precipitaciones superaron ampliamente los promedios históricos, mientras que otras zonas quedaron por debajo de los valores normales.

De cara a las próximas semanas, nuevas lluvias serían beneficiosas para los sectores con menor disponibilidad de humedad, mientras que en las áreas afectadas por excesos será necesario que mejoren las condiciones del suelo para completar la siembra de trigo.
Las perspectivas climáticas también acompañan las expectativas productivas en Santiago del Estero. Para el trimestre julio-agosto-septiembre, el Servicio Meteorológico Nacional prevé precipitaciones dentro de los valores normales y temperaturas superiores a las habituales en toda la provincia, un escenario que podría favorecer la evolución de los cultivos de invierno siempre que las lluvias mantengan una distribución equilibrada.
