Río Negro abrió un nuevo destino para la lana ovina con un envío a Uruguay
La provincia de Río Negro concretó un nuevo paso en la apertura de mercados para su producción ovina con la primera exportación de lana sucia con destino a Uruguay, un despacho que fue certificado sanitariamente por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). La operación se realizó en la localidad de Los Menucos y tuvo como destino la industrialización textil en el país vecino.
El envío estuvo compuesto por 75 fardos que totalizaron 14.850 kilogramos netos, equivalentes a 15.000 kilogramos brutos de lana sucia ovina de la especie Ovis aries. La mercadería fue producida en el Establecimiento Oficial N° 5508, ubicado en territorio rionegrino, mientras que ALTECAL S.A. estuvo a cargo de la operatoria comercial como firma exportadora.

Certificación sanitaria que habilita el ingreso al mercado uruguayo
El operativo realizado por el SENASA tuvo como eje verificar que la partida cumpliera con las exigencias sanitarias internacionales establecidas para este tipo de producto. La certificación oficial permitió acreditar el origen argentino de la lana y las condiciones sanitarias de las majadas de las que proviene la mercadería.
Entre los requisitos constatados se encuentra que los animales fueron nacidos y criados en la Argentina, país reconocido por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) como libre de fiebre aftosa. Esta condición constituye uno de los respaldos sanitarios contemplados para el comercio internacional de productos de origen animal.
El organismo también verificó que la lana procediera de majadas sin restricciones por carbunco bacteridiano, viruela ovina o caprina, además de comprobar que el producto se encontraba libre de sarna y melofagosis ovina. El cumplimiento de estas condiciones permitió completar la documentación necesaria para la salida del cargamento hacia Uruguay.

El operativo incluyó control veterinario y trazabilidad
Una vez finalizada la inspección, los 14.850 kilos netos de lana fueron acondicionados y precintados bajo supervisión veterinaria oficial. El procedimiento buscó preservar la integridad de la carga durante todo el recorrido y garantizar que el producto certificado fuera el mismo que llegara al destino previsto.
La logística contempla un traslado terrestre desde Río Negro hacia el Depósito Patrón ubicado en Avellaneda, Buenos Aires, donde se realizará una etapa previa antes de la salida del territorio argentino. Posteriormente, el cargamento continuará hacia el puesto fronterizo Gualeguaychú-Fray Bentos para completar su ingreso a Uruguay.
El primer envío de estas características desde Río Negro implicó la intervención de profesionales de la Coordinación de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del Centro Regional Patagonia Norte del SENASA, que tuvieron a su cargo las tareas de inspección y certificación sanitaria. De esta manera, el organismo acompañó el proceso desde el establecimiento de origen hasta la habilitación del despacho.

La lana rionegrina suma una nueva salida comercial
La operación representa una nueva alternativa para la producción ovina de Río Negro, particularmente para una actividad con fuerte presencia en las regiones de secano y en distintas zonas de la Patagonia. La posibilidad de enviar lana sucia a Uruguay para su posterior industrialización incorpora un destino comercial para una materia prima que requiere controles sanitarios y trazabilidad para acceder a mercados externos.
El hecho de que se trate de la primera exportación de lana sucia ovina rionegrina hacia Uruguay también marca un antecedente para futuras operaciones. La certificación oficial permite respaldar ante el país comprador las condiciones sanitarias y el origen de la mercadería, dos aspectos centrales para sostener el intercambio internacional de productos agropecuarios.
Con el despacho de los 75 fardos, la producción de Los Menucos inició un nuevo circuito comercial que conecta la actividad ovina patagónica con la industria textil uruguaya. El cumplimiento de los requisitos sanitarios, junto con la supervisión oficial del transporte y la documentación, permitió completar una operación que suma un nuevo destino para la lana producida en la provincia.
