La producción aviar mundial crece, pero enfrenta riesgos de sobreoferta y menores márgenes
La producción mundial de carne aviar crecería un 3,5% durante 2026, aunque la expansión del sector comienza a generar preocupación por sus posibles efectos sobre los precios y la rentabilidad. En su última previsión trimestral, Rabobank advirtió que el aumento de la oferta podría superar el ritmo de la demanda en varios mercados, con riesgos especialmente visibles en China, Estados Unidos, Japón, Vietnam y Sudáfrica.
El pollo conserva una ventaja competitiva frente a otras proteínas animales gracias a sus precios relativamente accesibles, una característica que sostiene el consumo en un contexto de mayor sensibilidad de los compradores al costo de los alimentos. Sin embargo, esta fortaleza no garantiza mejores resultados para las empresas, sobre todo cuando la producción aumenta más rápido que las posibilidades de absorción del mercado.
A ese escenario se suman los costos volátiles de alimentación y energía, las restricciones sanitarias y los cambios en los destinos comerciales. Según el análisis de Rabobank, el desafío para la industria aviar será equilibrar la expansión productiva con la demanda efectiva, para evitar que el crecimiento termine presionando las cotizaciones y reduciendo los márgenes de los productores.

China y otros mercados, bajo presión
China aparece entre los países con mayores riesgos de exceso de oferta. Durante el primer semestre de 2026, su producción de carne aviar aumentó un 9,5% interanual, una expansión que podría resultar difícil de sostener si el consumo no crece al mismo ritmo. La evolución de este mercado será relevante para el comercio global, tanto por su volumen productivo como por su creciente participación en los intercambios internacionales.
Estados Unidos, Japón, Vietnam y Sudáfrica también integran el grupo de mercados donde el avance de la oferta podría generar desequilibrios. En esos países, la posibilidad de una mayor competencia obliga a revisar los planes de crecimiento, ya que un incremento de los volúmenes disponibles puede deteriorar los precios si la demanda no acompaña.
En contraste, la Unión Europea, el Reino Unido, India, Rusia y Filipinas presentan un desempeño relativamente favorable. También se observó una mejora reciente en Tailandia e Indonesia. No obstante, Rabobank recomienda mantener una estrategia prudente incluso en estos mercados.

Alimentación y energía condicionan los márgenes
Los costos de producción constituyen otro factor central para la rentabilidad avícola. Los precios de los cereales y las oleaginosas utilizados en las dietas, junto con los gastos energéticos, mantienen un comportamiento volátil que obliga a las empresas a planificar cuidadosamente sus compras y procesos productivos.
En un mercado con más oferta y consumidores atentos a los precios, la eficiencia adquiere un papel decisivo. La formulación de las dietas, la gestión de los insumos y el control de los costos operativos pueden marcar diferencias entre las compañías capaces de sostener sus resultados y aquellas más expuestas a una reducción de sus márgenes.
Influenza aviar y cambios en el comercio
La sanidad animal también condicionará las perspectivas. Tras un impacto relativamente limitado durante el invierno austral, la atención vuelve al hemisferio norte con la llegada de las temperaturas más bajas. Rabobank advierte que nuevos brotes de influenza aviar podrían afectar la producción y provocar restricciones sanitarias o cierres de mercados.

En paralelo, se espera que gane intensidad el debate sobre la vacunación, a medida que más países incorporen esta herramienta a sus estrategias de prevención. La evolución de la enfermedad será determinante para la disponibilidad de carne aviar y para los flujos comerciales de los próximos meses.
Exportaciones en alza y un nuevo escenario para Brasil
Las exportaciones mundiales de carne aviar crecieron un 10% durante el segundo trimestre de 2026, con Brasil y China entre los principales beneficiados. Sin embargo, la exclusión temporal de Brasil del mercado de la Unión Europea podría modificar el mapa comercial.
De cara a 2027, la volatilidad de los costos, la influenza aviar, el avance exportador de China y las tensiones geopolíticas seguirán condicionando al sector. El crecimiento global no garantiza una mayor rentabilidad: las empresas deberán ajustar la producción, mejorar la eficiencia y evitar que la expansión derive en un excedente difícil de colocar.
