El tambo volvió a ser rentable, pero quedó al borde del equilibrio
La actividad lechera logró recuperar terreno durante agosto y volvió a mostrar una rentabilidad positiva después de meses de resultados negativos, aunque el margen fue prácticamente nulo. Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), el resultado promedio de los tambos se ubicó en apenas 0,30%, mientras que la mejora productiva no alcanzó para compensar la pérdida de valor de la leche.
El establecimiento de referencia relevado por OCLA produjo 3.898 litros diarios durante agosto, con un crecimiento acumulado de 8,7% entre enero y agosto frente al mismo período de 2025. Sin embargo, ese incremento de volumen convivió con una caída de 17,8% del precio de la leche en términos reales, una combinación que terminó afectando los ingresos de los productores.

Más producción, pero menor poder de compra
El deterioro del precio tuvo un impacto directo sobre la facturación del tambo. En los primeros ocho meses del año, los ingresos medidos en pesos constantes cayeron 10,7% interanual, pese al aumento de la producción. El dato refleja la dificultad que atraviesa la actividad para transformar una mayor cantidad de litros producidos en una mejora concreta del resultado económico.
Agosto mostró, de todos modos, una recuperación respecto del mes anterior. Los ingresos reales aumentaron 6,1% frente a julio, mientras que la comparación interanual todavía arrojó una baja del 10% respecto de agosto de 2025. En dólares, la evolución fue más favorable: la facturación mensual creció 6,9% frente a julio y 6,5% en la comparación interanual.
Aun con esa recuperación, el balance acumulado continúa mostrando una pérdida. Entre enero y agosto, la facturación expresada en dólares quedó 4,4% por debajo de la registrada durante el mismo período del año pasado. Así, la mayor producción todavía no logró revertir el deterioro de los ingresos que enfrentan los tambos.

La rentabilidad quedó al límite
Al incorporar los costos productivos, OCLA calculó para agosto una rentabilidad promedio de apenas 0,30%, con un costo de producción de $533,93 por litro. La relación entre el precio recibido y el costo fue de 1,03, lo que significa que por cada peso destinado a producir un litro, el ingreso generado apenas superó ese valor.
El resultado marca una mejora respecto de los meses anteriores, pero también expone la fragilidad del negocio. El tambo promedio prácticamente quedó en el punto de equilibrio, por lo que pequeñas modificaciones en el precio de la leche, los costos o la productividad pueden cambiar rápidamente el resultado final.
La evolución reciente confirma esa situación. Después de acumular seis meses de pérdidas, la actividad logró regresar a terreno positivo en mayo, aunque sin alcanzar desde entonces un margen que permita hablar de una recuperación consolidada. El resultado de agosto mantiene esa tendencia, pero con una rentabilidad demasiado estrecha.

La escala define quién gana y quién pierde
La información de OCLA también muestra una marcada diferencia entre los establecimientos según su volumen de producción. Los tambos pequeños, con un promedio de 1.771 litros diarios, registraron una rentabilidad negativa de 1,62%, mientras que los establecimientos medianos, con 4.105 litros por día, tuvieron un resultado de -0,35%.
En el otro extremo, los tambos grandes, con una producción promedio de 8.847 litros diarios, alcanzaron una rentabilidad positiva del 2,90%. La diferencia evidencia el peso que tiene la escala productiva sobre la estructura de costos y la capacidad de los establecimientos para absorber el deterioro del precio de la leche.
De esta manera, el regreso de la rentabilidad no se distribuye de igual forma dentro de la cadena. Mientras los establecimientos de mayor escala lograron obtener un margen positivo, los chicos y medianos todavía permanecen por debajo del equilibrio. La producción crece, pero la caída real del precio continúa limitando la recuperación económica del tambo y deja a buena parte del sector en una situación de elevada sensibilidad frente a cualquier nuevo aumento de costos.
