Detectan rabia paresiante en Misiones y activan un amplio operativo sanitario


El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) activó un operativo de emergencia tras confirmar un brote de rabia paresiante en el sur de Misiones. La enfermedad fue detectada inicialmente en un ternero de la localidad de Azara, donde se identificó el caso índice del foco sanitario, generando preocupación entre productores y autoridades por el riesgo que representa para la actividad ganadera.

La investigación avanzó rápidamente y permitió confirmar un segundo caso dentro del mismo evento epidemiológico. Se trató de una ternera ubicada en la localidad de Apóstoles, situada a pocos kilómetros del primer establecimiento afectado. Ambos diagnósticos fueron ratificados oficialmente por el Laboratorio Regional Candelaria mediante la técnica de Inmunofluorescencia Directa (IFD), mientras continúan realizándose pruebas complementarias para profundizar el análisis del brote.

Desde el organismo sanitario explicaron que la investigación epidemiológica, la atención de las sospechas y la toma de muestras fueron coordinadas por el Centro Regional Corrientes-Misiones del SENASA, que trabaja junto a distintos organismos locales para contener la situación y evitar una mayor dispersión de la rabia paresiante.

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Refuerzan la vigilancia y notifican a hospitales y municipios

Ante la confirmación de los casos, el SENASA puso en marcha una estrategia de vigilancia ampliada. El organismo notificó formalmente a los municipios, hospitales de área y comisarías de la región, con el objetivo de coordinar acciones preventivas y fortalecer los mecanismos de detección temprana.

La medida responde a que la rabia paresiante no solo afecta a los animales de producción. Al tratarse de una zoonosis, puede transmitirse a las personas a través del contacto con animales infectados, por lo que las autoridades sanitarias buscan involucrar a todo el sistema de salud y seguridad en las tareas de monitoreo.

Los especialistas remarcaron que la rápida comunicación entre organismos resulta fundamental para actuar ante eventuales nuevos casos. La detección temprana permite aplicar medidas de control más eficaces y reducir significativamente los riesgos de propagación, especialmente en zonas donde existe una importante actividad ganadera.

Vacunación obligatoria en un radio de 10 kilómetros

Como parte del protocolo sanitario establecido para este tipo de situaciones, el SENASA dispuso la vacunación obligatoria de todas las especies susceptibles dentro de las áreas afectadas y en un radio de 10 kilómetros alrededor de los focos detectados.

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La estrategia contempla además una segunda aplicación obligatoria. Según las indicaciones técnicas vigentes, los animales deberán recibir una revacunación a los 20 días de la primera dosis, con el fin de asegurar una adecuada respuesta inmunológica y fortalecer la protección sanitaria de los rodeos.

Las autoridades recordaron que la rabia paresiante es una enfermedad grave y mortal que afecta principalmente a bovinos y equinos. Por esa razón, la vacunación constituye la principal herramienta preventiva para evitar nuevos casos y limitar el avance del virus.

Una amenaza para la producción y la salud pública

La rabia paresiante es una enfermedad viral que provoca alteraciones neurológicas progresivas y generalmente tiene un desenlace fatal. Los animales afectados suelen presentar pérdida de coordinación, debilidad, parálisis y dificultades crecientes para desplazarse, síntomas que evolucionan rápidamente una vez manifestados.

Además de los bovinos, la rabia paresiante puede afectar a otras especies domésticas y silvestres. El riesgo sanitario también alcanza a las personas, motivo por el cual el brote despertó una inmediata respuesta de las autoridades provinciales y nacionales.

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La notificación inmediata es clave para controlar el brote

Desde el SENASA recordaron que la rabia paresiante es una enfermedad de denuncia obligatoria en todo el país, por lo que cualquier sospecha debe ser comunicada de manera urgente a las autoridades sanitarias.

Los productores y veterinarios pueden realizar las notificaciones a través de las oficinas locales del organismo, por teléfono, WhatsApp, correo electrónico o mediante la herramienta digital “Avisá al Senasa”. La rapidez en la denuncia resulta fundamental para activar los protocolos de control y minimizar las consecuencias sanitarias y productivas.