Ganadería: por qué mirar las relaciones de precios será clave para decidir mejor
El productor argentino tiene una reconocida capacidad para adaptarse, pero el contexto actual de la ganadería exige sumar herramientas para interpretar un negocio cada vez más complejo. Analizar los precios de manera aislada ya no alcanza y resulta necesario observar cómo se relacionan entre sí las distintas variables que determinan la rentabilidad.
Así lo planteó Pedro López Meyer, gerente de planificación, soporte y gestión de deCampoaCampo, durante una entrevista en el programa Cátedra Avícola de Radio Led. “Creemos que el productor tiene que mirar para adentro, y en Argentina eso siempre se hizo”, sostuvo, aunque advirtió que la eficiencia productiva debe complementarse con una mirada más amplia.
“El productor es muy inventivo y a nivel productivo muy bueno a nivel mundial. Pero nos damos cuenta que hoy en día eso no alcanza y también tenemos que tener un ojo afuera, entendiendo cada vez más las variables y especialmente la relación entre las variables”, explicó.

El precio de la hacienda y la importancia de anticiparse
Para López Meyer, una de las herramientas centrales para mejorar las decisiones es contar con información precisa sobre el valor de la hacienda. En ese sentido, destacó el desarrollo de métricas y gráficos que permiten seguir la evolución de los mercados y detectar comportamientos estacionales.
“Es importante entender la estacionalidad de los precios para poder predecir cómo va a salir un negocio, entendiendo que la ganadería es un negocio de mediano a largo plazo”, señaló.
En esa línea, remarcó el servicio que ofrece deCampoaCampo para los productores. “La información más importante que nosotros tratamos de brindarle al productor es cuánto vale su hacienda”, afirmó. La plataforma permite obtener esa referencia “en muy pocos minutos y sin costo alguno”, una herramienta que considera especialmente valiosa para quienes deben definir cuándo y cómo vender.
Un escenario mundial favorable para la ganadería
Otro de los ejes planteados durante la entrevista fue el comportamiento del stock bovino global. López Meyer destacó que la empresa comenzó a incorporar con mayor profundidad información internacional para ayudar a interpretar el escenario local.
“Lo que se ve hoy es caída de stocks ganaderos a nivel mundial, lo que a nivel precios da una perspectiva buena para el rubro”, indicó. Según explicó, la reducción de existencias se observa en distintos países y también alcanza a la Argentina.

“Por supuesto que no podés determinar con certeza, pero los datos te hablan. La tendencia es mundial es que los precios de la ganadería seguirán creciendo”, sostuvo. Sin embargo, aclaró que al observar el mercado argentino aparecen particularidades que obligan a analizar cada eslabón de la cadena.
En el mercado interno, señaló que “el ternero está súper firme”, una situación que considera especialmente favorable para los criadores. Al mismo tiempo, indicó que la faena encontró “cierto techo” en materia de precios y que ese escenario obliga a los productores a evaluar nuevas estrategias.
Pasto, maíz y números: las claves del negocio
Frente a este panorama de la ganadería, López Meyer ubicó al pasto como una de las variables decisivas para el futuro inmediato de la actividad. “Nosotros creemos que la clave va a estar en el pasto, que es el alimento por excelencia de los terneros”, afirmó.
La importancia del recurso aumenta, según explicó, frente al encarecimiento del maíz. “A medida que el maíz se encarece se vuelve todavía más importante en la alimentación”, sostuvo, al referirse especialmente a la situación que atraviesan los feedlots.
Para el ejecutivo, la respuesta pasa por recalcular permanentemente los números de la ganadería. “Es importante entender los números, tenerlos claros, e intentamos ayudar al productor en eso”, resumió.

No mirar precios aislados
Uno de los principales errores al momento de analizar el negocio de la ganadería, según López Meyer, es observar únicamente la cotización de una categoría. “Lo importante no es analizar un precio por sí solo, sino entender las relaciones de precios”, remarcó.
En ese análisis incluyó la relación entre ternero y novillo, entre la hacienda y el maíz y también entre el ternero y el gasoil. “A partir de eso ir tomando ciertas acciones para cubrirnos”, explicó. Ese seguimiento puede permitir anticipar compras, ventas o decisiones vinculadas con la producción de forraje.
“Si sólo se está metido en el día a día son difíciles de verlas”, advirtió, al referirse a las oportunidades que surgen en la ganadería cuando se analizan las variables con una perspectiva más amplia.
