La ganadería aumenta su endeudamiento, pero el crédito todavía no acompaña el ritmo del negocio


El financiamiento bancario destinado a la ganadería bovina volvió a mostrar un crecimiento importante durante el primer trimestre de 2026, aunque el ritmo de expansión todavía aparece por debajo de las necesidades reales del sector. Según el último informe de Rosgan, el stock total de deuda de las empresas dedicadas a la cría de ganado bovino alcanzó los USD 1.365 millones al 31 de marzo, lo que representa un incremento del 20% respecto de diciembre del año pasado y una suba interanual del 35%, en un contexto de fuerte valorización de la hacienda y caída del stock ganadero.

El relevamiento, elaborado a partir de estadísticas oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), muestra que el nivel actual de financiamiento de la ganadería es uno de los más elevados de las últimas dos décadas, solamente superado por los registros observados entre fines de 2017 y comienzos de 2018. Del total de deuda acumulada por el sector, el 47% corresponde a bancos públicos, mientras que el 32% está concentrado en bancos privados y otro 18% en entidades extranjeras que operan en el país.

Ganadería, Financiamiento
Foto: Informe Rosgan

El crédito en dólares gana protagonismo

Uno de los datos más relevantes del informe es el fuerte crecimiento de los pasivos nominados en moneda extranjera. Actualmente, el 42% del endeudamiento total del sector ganadero está dolarizado, cuando hace apenas un año esa participación alcanzaba el 25%.

De acuerdo con Rosgan, las obligaciones en moneda extranjera ascendían a USD 580 millones al cierre de marzo, más del doble de los USD 250 millones registrados un año atrás. En cambio, la deuda nominada en pesos se mantuvo prácticamente estable, con un saldo equivalente a USD 785 millones frente a los USD 761 millones observados en marzo de 2025. Esto implica que el crecimiento total del endeudamiento estuvo impulsado casi exclusivamente por el acceso a líneas en dólares.

El informe destaca que, si bien no existe información detallada sobre los destinos específicos de esos préstamos, el crecimiento del crédito en moneda extranjera podría estar asociado a una mayor disponibilidad de líneas de largo plazo orientadas a inversión. Para la ganadería, ese tipo de financiamiento resulta clave debido a que los procesos de retención y expansión del stock requieren plazos extensos y estabilidad financiera para consolidarse en el tiempo.

Ganadería
Foto: Informe Rosgan

Más deuda por animal, pero bajo apalancamiento

Otro de los indicadores utilizados para medir el nivel de financiamiento de la ganadería consiste en relacionar el stock total de deuda con la cantidad de animales existentes al inicio de cada ciclo productivo. Bajo ese criterio, el sector alcanzó durante el primer trimestre del año un nuevo máximo histórico de USD 27 financiados por animal en stock, superando incluso los niveles registrados en igual período de 2018.

Sin embargo, Rosgan advierte que el nivel de apalancamiento financiero continúa siendo bajo si se lo compara con el fuerte aumento patrimonial que mostró la ganadería durante el último año. A pesar de la caída del stock bovino, la fuerte valorización de la hacienda generó una mejora significativa en el patrimonio de los productores, aunque el crecimiento del crédito bancario no logró acompañar en la misma magnitud la suba del valor de los activos ganaderos registrada en los últimos meses.

Tomando como referencia el período cerrado en marzo, el precio de la hacienda medido en dólares aumentó cerca de un 30% en las categorías destinadas a faena y alrededor de un 60% en segmentos vinculados a cría e invernada, especialmente vientres y terneros. En ese mismo lapso, el endeudamiento bancario creció un 35% interanual, mientras que los saldos nominados en pesos apenas avanzaron un 3%.

Ganadería
Foto: Informe Rosgan

Un desafío pendiente para el sector

El informe concluye que, pese al crecimiento observado en el financiamiento, el crédito disponible todavía no logra seguir el ritmo de expansión económica y patrimonial de la ganadería argentina. La diferencia resulta todavía más evidente en los segmentos de menor calificación crediticia, donde predominan las líneas en moneda local destinadas a capital de trabajo y financiamiento de corto plazo.

En un escenario donde la producción necesita inversión sostenida para recomponer stock y aumentar productividad, el acceso al crédito aparece como uno de los principales desafíos para consolidar el crecimiento de la ganadería.