Récord histórico para la miel argentina: el mejor arranque exportador en dos décadas
El complejo apícola argentino comenzó 2026 atravesando uno de los mejores momentos de las últimas décadas en materia de comercio exterior. Según datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, elaborados sobre registros del INDEC, las exportaciones de miel alcanzaron durante el primer trimestre su mejor desempeño de los últimos 20 años, tanto en volumen despachado como en generación de divisas.
El crecimiento interanual fue contundente y dejó en evidencia el fuerte dinamismo que atraviesa actualmente la actividad apícola argentina. Entre enero y marzo, las ventas externas generaron 74 millones de dólares, cifra que representó un incremento del 93,3% respecto del mismo período de 2025, cuando el ingreso de divisas había sido de 38,3 millones de dólares.
En paralelo, el volumen exportado también mostró una expansión muy marcada. Durante el primer trimestre de 2026 se despacharon 29.887,1 toneladas de miel, frente a las 16.249,6 toneladas exportadas un año atrás, consolidando un crecimiento interanual del 83,9% y uno de los arranques de año más importantes para el complejo apícola argentino.
Además del salto en cantidad embarcada, el precio internacional también acompañó favorablemente. El valor promedio de la tonelada exportada registró una mejora del 5,1%, permitiendo potenciar el ingreso de dólares y reforzar la competitividad de la producción nacional en los principales mercados compradores.

Estados Unidos y Europa sostienen la demanda
Entre los destinos más importantes para la miel argentina, Estados Unidos volvió a consolidarse como el principal comprador. Actualmente concentra el 66% del valor total exportado por el complejo apícola, manteniéndose como el mercado de referencia para las empresas nacionales dedicadas al comercio exterior.
La fuerte demanda estadounidense fue uno de los factores centrales que explican el crecimiento de las exportaciones durante el inicio del año. La necesidad de abastecimiento y la consolidación de relaciones comerciales históricas permitieron sostener un flujo constante de embarques desde Argentina hacia ese destino. Para el sector, la continuidad de Estados Unidos como socio estratégico resulta clave para sostener el ritmo exportador.
El segundo gran destino para la miel argentina es la Unión Europea, bloque que actualmente representa alrededor del 30% de las exportaciones. Allí, el ritmo comercial mostró una aceleración significativa durante los primeros meses del año, impulsado por el funcionamiento del Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea.

Bajo ese esquema, Argentina ya emitió certificados por 2.423 toneladas dentro de la Cuota de Miel, completando el cupo trimestral asignado para el período. El dato confirmó el fuerte interés europeo por la producción argentina y la competitividad del producto nacional en un mercado altamente exigente y segmentado.
Calidad y valor agregado para sostener la competitividad
En paralelo al crecimiento exportador, el Gobierno nacional avanzó en una actualización de las herramientas destinadas a fortalecer la competitividad del sector. A través de la Resolución 61/2026, la Secretaría de Agricultura oficializó cambios en el “Protocolo de calidad para la miel fraccionada argentina”, buscando unificar criterios y elevar estándares comerciales para los productores.
Desde el organismo destacaron que la diferenciación por calidad se convirtió en un componente estratégico para sostener la inserción internacional de los alimentos argentinos. En el caso de la miel, el protocolo apunta a consolidar parámetros comunes para productores y empresas que busquen agregar valor a sus productos y acceder a mercados cada vez más exigentes.

La actualización también busca fortalecer la identidad de la miel argentina en el exterior, especialmente en destinos donde los consumidores prestan creciente atención a cuestiones vinculadas con trazabilidad, inocuidad y características de origen. Para el sector exportador, la diferenciación por calidad aparece hoy como una herramienta central para defender precios y ampliar mercados.
El gran desempeño registrado durante el primer trimestre dejó al complejo apícola argentino frente a un escenario alentador para el resto del año. Con demanda sostenida desde Estados Unidos y Europa, mejores precios internacionales y un mercado externo activo, la actividad atraviesa uno de los períodos más sólidos y dinámicos de las últimas décadas en materia de exportaciones.
