La faena cambia de perfil: menos hembras, más kilos y señales de recuperación para la ganadería
La ganadería argentina comienza a mostrar indicadores que podrían marcar un cambio de tendencia después de varios años de fuerte presión sobre el rodeo. La menor faena de hembras, el aumento del peso promedio de los animales y una producción de carne que logra sostenerse pese a una menor cantidad de cabezas sacrificadas configuran un escenario más favorable para el negocio ganadero, según surge del último informe elaborado por el especialista Salvador Di Stéfano.
El trabajo destaca que junio dejó varios datos positivos para el sector. Si bien el Mercado Agroganadero de Cañuelas continúa representando una porción reducida de la faena nacional, la actividad frigorífica alcanzó el mayor volumen del año, acompañada por un incremento en la cantidad de kilos producidos y un cambio en la composición de los animales enviados a faena.
Menos hembras y un rodeo que deja atrás la liquidación
Para Salvador Di Stéfano, el dato más importante no pasa únicamente por el volumen de animales faenados, sino por la composición de esa faena. “Lo más importante de junio es que se faenaron menos hembras. Hay una caída dramática en la faena de hembras, con lo cual tengo un escenario ideal”, afirmó el analista.
El informe muestra que la menor participación de vacas y vaquillonas constituye una señal positiva para la recomposición del stock bovino. Los cálculos realizados indican que el nacimiento anual de unas 7,2 millones de terneras prácticamente compensa la faena y las pérdidas naturales del rodeo, dejando un mercado cercano al equilibrio.

Di Stéfano sostuvo que este cambio modifica las perspectivas para la actividad. “Estoy faenando a una proporción de 12 millones de animales al año. Hay dos buenas noticias: la tasa de extracción estará este año por debajo del 25%. Y si seguimos con esta tendencia, vamos a dejar de estar en un escenario de liquidación de vientres, lo cual es muy bueno para la ganadería argentina”, aseguró.
Más producción gracias a animales más pesados
Otro de los aspectos destacados por el informe es el incremento del peso promedio de los bovinos enviados a frigorífico. Durante el primer semestre de 2026, el peso promedio por res alcanzó los 237 kilos, un nuevo máximo histórico para ese período y siete kilos por encima del registrado un año antes.
La producción de carne totalizó 1,428 millones de toneladas equivalente res con hueso, una baja del 6,2% interanual, inferior a la disminución del 8,9% observada en la cantidad de animales faenados.

El propio Di Stéfano destacó este comportamiento. “El total faenado en junio fue récord del año y muestra que el consumo está en suba en lo que hace a cantidad de animales faenados. También hay una suba en el kilo promedio de la faena y récord en la cantidad de kilos faenados”, explicó.
Expectativas positivas para el segundo semestre
Las proyecciones del informe son optimistas para los próximos meses. Di Stéfano considera que la recuperación del stock y el mayor peso de animales enviados a frigoríficos permitirán sostener una oferta creciente sin comprometer el futuro del rodeo.
“Vamos a un segundo semestre con más cantidad de faena, más cantidad de kilos por animal, más consumo interno y más exportaciones a mejores precios”, afirmó.

El informe también señala que la mejora en la eficiencia productiva se refleja en la evolución del peso promedio de los animales y en una producción de carne que logra mantenerse elevada pese a la reducción del número de cabezas sacrificadas.
De consolidarse esta tendencia, la ganadería argentina podría ingresar en un ciclo de mayor producción y mejores perspectivas económicas, apoyado en una oferta más eficiente, animales de mayor peso y un rodeo que vuelve a mostrar señales de crecimiento después de varios años de ajuste.
