River derrotó 3-2 a Banfield en el estreno de Ponzio y encontró alivio


River encontró en Banfield el alivio que necesitaba después de una semana convulsionada. En el debut de Leonardo Ponzio como entrenador, el Millonario venció 3-2 al Taladro en el Florencio Sola, por la séptima fecha del Torneo Clausura, y consiguió una victoria que puede significar mucho más que tres puntos luego de la eliminación en la Copa Sudamericana y la salida de Eduardo Coudet.

Los goles de Sebastián Driussi, Thiago Almada y Ángel Correa construyeron el primer triunfo de la era Ponzio, aunque el doblete de Bruno Sepúlveda mantuvo el suspenso hasta el último minuto. River recuperó eficacia ofensiva y mostró una propuesta más asociada, pero también volvió a exhibir fragilidades defensivas que impidieron que el estreno del nuevo cuerpo técnico tuviera una noche tranquila.

River, Ángel Correa, Banfield

Almada, la primera gran decisión de Ponzio

Uno de los cambios más visibles en el funcionamiento estuvo en la posición de Thiago Almada. Ponzio decidió centralizar al volante y ubicarlo por detrás de Driussi y Correa, otorgándole mayor libertad para manejar los ataques. El resultado fue un River con mejores conexiones en campo rival y con Almada como uno de los principales responsables de conducir el juego.

El nuevo esquema comenzó a dar resultados a los 30 minutos. Ángel Correa lanzó una asistencia precisa por encima de la defensa y Driussi definió de primera para marcar el primer gol de la era Ponzio. La jugada sintetizó una de las mejores características que mostró River durante la noche: velocidad, asociación y capacidad para encontrar espacios en los últimos metros.

Poco después llegó otra situación determinante. Tras una infracción de Tomás Adoryan sobre Almada, River tuvo un penal a favor. Diego Rodríguez atajó el primer remate, pero la acción debió repetirse por invasión de Ignacio Abraham. En su segunda oportunidad, Almada no falló y convirtió su primer gol con la camiseta de River, con un potente disparo rasante para establecer el 2-0.

Un ataque convincente y una defensa que volvió a sufrir

River parecía tener el partido controlado, pero Banfield encontró una respuesta en el segundo tiempo. Bruno Sepúlveda descontó a los 18 minutos y volvió a poner en evidencia uno de los problemas que el equipo de Núñez deberá resolver. La defensa mostró dificultades para sostener la ventaja y permitió que el Taladro creciera en un partido que parecía encaminado.

La reacción visitante, sin embargo, tuvo un protagonista inesperado por su importancia en el desarrollo del encuentro. Ángel Correa tomó la pelota, encaró y resolvió una buena jugada individual para devolverle a River una diferencia de dos goles. El delantero no solo asistió a Driussi en el primer tanto, sino que también apareció para marcar el tercero en un momento decisivo.

Pero el encuentro todavía tenía otra vuelta. Sepúlveda volvió a convertir para Banfield con un golazo de su número 9 y el cierre se transformó en una prueba de resistencia para River. El Millonario terminó celebrando, aunque el 3-2 dejó claro que la mejora ofensiva convivió con viejos problemas defensivos, una combinación que Ponzio deberá corregir si pretende darle estabilidad a su ciclo.

River, Driussi

Tres puntos para cambiar el ánimo y mirar hacia adelante

Más allá del resultado, el triunfo tuvo consecuencias inmediatas en las tablas. River escaló al undécimo puesto de la Zona B con siete unidades, las mismas que Banfield, y consiguió acomodarse después de un arranque irregular en el Clausura. En la Tabla Anual, el equipo quedó noveno con 36 puntos y, por el momento, ingresó en puestos de clasificación a la próxima Copa Sudamericana.

Ahora, el desafío será confirmar que el triunfo en el Florencio Sola fue algo más que una reacción anímica. River recibirá el domingo 6 de septiembre a las 19:15 a Independiente Rivadavia, líder de la Tabla Anual, en un partido que pondrá rápidamente a prueba al ciclo de Ponzio. Banfield, por su parte, visitará a Aldosivi el sábado desde las 13:30.