La avicultura en América Latina creció más del 40% en 15 años
La avicultura latinoamericana continúa afianzándose como uno de los principales motores de la producción de alimentos de la región. En el marco del Día Latinoamericano del Pollo, celebrado el primer viernes de julio, el sector exhibió cifras que reflejan un fuerte crecimiento en los últimos 15 años: la producción de carne aviar alcanzó 31,5 millones de toneladas en 2025, un volumen que representa casi el 30% de la producción mundial y que posiciona a América Latina como uno de los principales actores de la industria.
Los datos surgen del último Informe de la Carne de Pollo, elaborado por el Instituto Latinoamericano del Pollo (ILP), organismo vinculado a la Asociación Latinoamericana de Avicultura (ALA). El estudio destaca que el crecimiento sostenido de la avicultura no solo fortaleció la presencia regional en el comercio internacional, sino que también consolidó al pollo como una de las principales fuentes de proteína para millones de consumidores.
Un crecimiento sostenido por encima del promedio mundial
La evolución de la aviucltura durante los últimos años muestra la expansión que experimentó el sector. Entre 2010 y 2025, América Latina incrementó su producción un 40,4%, al pasar de 22,5 millones a 31,5 millones de toneladas, un crecimiento que superó tanto el promedio mundial, que fue del 35,8%, como el registrado por el conjunto del continente americano, del 36,1%.
Ese desempeño permitió que la región concentrara el 29,4% de toda la producción global de carne de pollo y el 57,6% del volumen generado en las Américas, consolidando su protagonismo en un mercado que continúa expandiéndose de la mano del crecimiento demográfico y de la demanda de proteínas de origen animal.

El avance también se reflejó en el comercio exterior. Durante 2025, los países latinoamericanos exportaron 5,74 millones de toneladas de carne aviar, equivalentes al 39,4% de las exportaciones mundiales y al 64,6% de todos los envíos realizados desde el continente americano.
El consumo interno sostiene el crecimiento
Más allá del desempeño exportador, el principal destino de la producción continúa siendo el mercado interno. El informe del ILP señala que durante 2025 el consumo de carne de pollo en América Latina y el Caribe alcanzó 27,4 millones de toneladas, lo que equivale a un promedio cercano a 41 kilos por habitante al año.
Ese nivel de consumo confirma al pollo como una de las proteínas animales más accesibles y presentes en la alimentación cotidiana, gracias a su competitividad en precio, su versatilidad culinaria y su disponibilidad constante en la mayoría de los mercados de la región.

Desde la Asociación Latinoamericana de Avicultura destacaron que detrás de esos números existe una extensa cadena productiva integrada por miles de productores, trabajadores, empresas e industrias que sostienen el abastecimiento de alimentos.
La presidenta de la ALA, Maria del Rosário Penedo de Falla, afirmó que la celebración del Día Latinoamericano del Pollo constituye “una oportunidad para reconocer a las miles de familias que trabajan diariamente en esta cadena productiva, enfrentando grandes desafíos, y hacen posible que cientos de millones de personas tengan acceso a una proteína de calidad, fundamental para la seguridad alimentaria“.
Los desafíos para sostener la expansión
Si bien las perspectivas continúan siendo favorables, el informe advierte que el crecimiento futuro dependerá de la capacidad de la avicultura para mejorar su eficiencia y adaptarse a nuevas exigencias. Entre las prioridades aparecen el incremento de la productividad, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad y bioseguridad, la incorporación de nuevas tecnologías y una utilización más eficiente de los recursos productivos.

El estudio también señala que las demandas de los consumidores evolucionan hacia productos con mayores estándares de calidad, inocuidad y sostenibilidad, por lo que la innovación será un factor determinante para mantener la competitividad de la avicultura regional.
