Argentina luchó hasta el final, pero España se quedó con la gloria mundial


La Selección Argentina dejó todo en el Estadio MetLife de Nueva Jersey, aunque no le alcanzó para defender la corona obtenida en Qatar 2022. España se impuso por 1 a 0 en el tiempo suplementario gracias al gol de Ferrán Torres a los 105 minutos y levantó su segunda Copa del Mundo, luego de la conseguida en Sudáfrica 2010.

El equipo de Lionel Scaloni resistió durante más de cien minutos en un encuentro marcado por las adversidades. Las lesiones de Lisandro Martínez y Cristian Romero, sumadas a la expulsión de Enzo Fernández en el cierre del tiempo reglamentario, condicionaron por completo el desarrollo de la final. Aun así, la Albiceleste mostró carácter y mantuvo la incertidumbre hasta la última jugada.

Dibu sostuvo a una Argentina golpeada

La final comenzó con una inesperada dificultad para la Albiceleste. Tras la interpretación del Himno Nacional por parte de María Becerra, un error en la salida derivó en una infracción de Lisandro Martínez sobre Mikel Oyarzabal. El defensor sintió una molestia física y debió abandonar la cancha antes del descanso, obligando a Scaloni a reorganizar la defensa con el ingreso de Nicolás Otamendi.

España dominó gran parte del primer tiempo y encontró una y otra vez la resistencia de Emiliano Martínez. El arquero argentino respondió con atajadas decisivas frente a Lamine Yamal y Oyarzabal, mientras que en ataque el conjunto nacional casi no logró inquietar a Unai Simón, que resolvió sin sobresaltos las pocas aproximaciones de Lionel Messi y compañía.

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Más obstáculos y un desenlace inevitable

El complemento mantuvo la misma tendencia. Apenas reiniciado el juego, Dibu volvió a salvar a la Argentina al contener un mano a mano de Álex Baena, y poco después llegó otro golpe inesperado: Cristian Romero no pudo continuar por lesión y Facundo Medina ocupó su lugar en una defensa cada vez más improvisada.

La resistencia argentina parecía suficiente para llevar la definición a los penales, pero en el descuento apareció otro contratiempo. Enzo Fernández, que ya estaba amonestado, recibió la segunda tarjeta amarilla tras una infracción sobre Pau Cubarsí y dejó al equipo con diez jugadores para afrontar el tiempo suplementario. Antes del alargue, España incluso había convertido por medio de Nico Williams, aunque el tanto fue correctamente invalidado por una infracción previa.

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Ferrán Torres rompió el equilibrio

Con un futbolista menos y sin su dupla central titular, Argentina resistió como pudo el asedio español. Scaloni reforzó la última línea con Marcos Senesi y resignó variantes ofensivas, mientras Lautaro Martínez permanecía en el banco. El equipo europeo monopolizó la posesión y generó las situaciones más claras, aunque también hubo polémica por una falta de Marc Cucurella sobre Giuliano Simeone que el árbitro Slavko Vincic no sancionó.

La resistencia finalmente se quebró a los 105 minutos. Nico Williams bajó un centro pasado y Ferrán Torres apareció dentro del área para vencer a Emiliano Martínez, que hasta ese momento había sostenido a la Albiceleste con una actuación extraordinaria. España incluso marcó un segundo gol, correctamente anulado por posición adelantada.

Argentina no bajó los brazos. En los minutos finales empujó con más orgullo que claridad y estuvo cerca de igualarlo. Una salvada de la defensa española sobre la línea y un remate de Giuliano Simeone en la última acción impidieron un desenlace diferente, sellando la consagración de la Roja.

Un subcampeonato que también deja orgullo

Más allá de la derrota, el recorrido argentino en el Mundial dejó una imagen muy positiva. El equipo completó una fase de grupos perfecta con triunfos sobre Argelia, Austria y Jordania, aunque el desgaste comenzó a sentirse durante las eliminatorias, con exigentes series frente a Egipto, Cabo Verde y Suiza antes de eliminar a Inglaterra en semifinales.

Ese enorme esfuerzo físico pasó factura en la definición. Las lesiones, la expulsión y el desgaste acumulado resultaron demasiado para un plantel que nunca dejó de competir, incluso frente a una España que fue superior en el desarrollo del partido y terminó coronando una campaña que la devolvió a la cima del fútbol mundial. Argentina no pudo retener el título, pero volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las grandes potencias del fútbol internacional.