Dólares del agro: abril mostró una fuerte recuperación mensual, con casi US$ 2.500


El ingreso de dólares del complejo agroexportador registró en abril una mejora significativa respecto del mes previo. Según datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), la liquidación alcanzó los US$ 2.495 millones, un 23% más que en marzo, impulsada por un mayor ritmo de embarques y movimiento en los puertos.

Sin embargo, el repunte mensual no alcanza para revertir la tendencia anual. En el acumulado del primer cuatrimestre, el ingreso de dólares sumó US$7667 millones, lo que representa una caída del 11% frente al mismo período de 2025, en un contexto internacional donde los precios de los granos no mostraron mejoras significativas.

Desde el sector exportador señalaron que, pese a este retroceso, la comparación interanual de abril es prácticamente estable. El ingreso de dólares del mes pasado fue apenas 1% inferior al de abril de 2025, lo que refleja cierta normalización tras las distorsiones generadas el año pasado por cambios en los derechos de exportación.

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Más camiones y protagonismo del maíz

El desempeño de abril estuvo marcado por un mayor movimiento logístico. Desde Ciara-CEC destacaron el incremento en el arribo de camiones de maíz y girasol, junto con la llegada de los primeros envíos de soja a las terminales portuarias, en el inicio de la campaña gruesa.

En este escenario, el maíz se consolidó como el principal motor del comercio exterior. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario indicó que el ritmo de embarques del cereal es récord para esta época del año, con volúmenes que superaron las 5 millones de toneladas en un solo mes, algo inédito hasta ahora.

Este dinamismo permitió proyectar un primer cuatrimestre histórico. Las exportaciones agroindustriales alcanzarían cerca de 40 millones de toneladas, un 11% por encima del récord anterior, impulsadas principalmente por el maíz, aunque también con aportes del trigo, el girasol y la cebada.

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Señales mixtas y el peso de la soja

A pesar del buen ritmo de embarques, los datos de liquidación dejaron algunas señales contradictorias. La analista de mercados Lorena D’Angelo advirtió que el monto de dólares ingresado en abril no terminó de reflejar el fuerte dinamismo observado en los despachos, especialmente en el segmento de cereales.

La explicación principal está en la soja. Las condiciones climáticas húmedas demoraron la cosecha en varias regiones productoras, lo que ralentizó la llegada de mercadería a los puertos y, en consecuencia, el ingreso de dólares.

Este retraso tiene un efecto directo en la cadena comercial. Si la mercadería no llega, el exportador no paga al productor y tampoco necesita liquidar dólares, lo que posterga el flujo de ingresos al mercado cambiario. En este sentido, el aporte del complejo oleaginoso fue prácticamente marginal durante marzo y abril.

Además, la estacionalidad juega un papel clave. El grueso de las divisas provenientes de la soja suele concentrarse entre mayo y junio, por lo que el impacto más fuerte de este cultivo todavía no se reflejó en las cifras actuales.

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Expectativas de recuperación en los próximos meses

De cara a lo que viene, el panorama es más alentador. Con el avance de la cosecha de soja, se espera una aceleración en el ingreso de dólares, con proyecciones que ubican las liquidaciones entre US$3800 y US$4000 millones mensuales en mayo y junio.

Para los analistas, el comportamiento actual también debe leerse en función de lo ocurrido el año pasado. El consultor Javier Preciado Patiño explicó que los valores de 2026 muestran una normalización tras el “efecto distorsivo” generado por la eliminación temporal de retenciones en 2025, que había disparado ingresos excepcionales.

En este marco, el flujo de dólares seguiría una dinámica estacional. Se espera un pico durante la cosecha gruesa —entre mayo y julio— y luego una evolución más moderada en el segundo semestre, sujeta al comportamiento de los mercados internacionales, especialmente de la harina y el aceite de soja.