River cayó ante Atlético Tucumán y avanzó a octavos entre silbidos


River perdió 1-0 frente a Atlético Tucumán en el estadio Monumental en una actuación que dejó más dudas que certezas. El único gol del encuentro lo marcó Renzo Tesuri en el primer tiempo, en un partido donde el equipo local nunca logró encontrar respuestas futbolísticas para revertir el resultado.

A pesar de la caída, el conjunto dirigido por Eduardo “Chacho” Coudet logró clasificarse a los octavos de final del Torneo Apertura como segundo de la Zona B, beneficiado por los resultados previos que ya habían definido las posiciones principales. Sin embargo, la clasificación no alcanzó para calmar el malestar de los hinchas, que despidieron al equipo con silbidos tras el pitazo final.

Un equipo sin reacción y con muchas dudas

El desarrollo del partido mostró a un River desconectado, con dificultades para generar juego y romper el bloque defensivo planteado por su rival. Atlético Tucumán, ordenado y disciplinado, supo golpear en el momento justo y luego se replegó para sostener la ventaja durante todo el complemento.

El gol de Tesuri en la primera mitad condicionó el trámite. Desde entonces, el conjunto tucumano apostó por cerrar espacios y resistir, una estrategia que le dio resultados ante un rival que no encontró caminos claros ni profundidad en ataque. Ni siquiera los cambios lograron modificar la tendencia de un encuentro que se volvió cada vez más previsible.

La falta de ideas fue uno de los aspectos más preocupantes de River, que tuvo la posesión pero careció de precisión y sorpresa en los últimos metros. Así, el partido se fue consumiendo sin que el local pudiera generar situaciones de real peligro.

Atlético Tucumán

El Decano rompió una larga racha como visitante

La victoria de Atlético Tucumán tuvo un valor especial, ya que significó el fin de una extensa racha negativa fuera de casa. El equipo no ganaba como visitante desde enero de 2025 y acumulaba 13 derrotas consecutivas en esa condición, además de un solo empate en ese lapso.

El triunfo en Núñez no solo cortó esa serie adversa, sino que además llegó ante un rival de peso, en un estadio históricamente difícil. El planteo del equipo dirigido por Julio César Falcioni fue claro: orden defensivo, concentración y efectividad en las pocas oportunidades generadas.

De esta manera, el Decano consiguió una victoria que puede marcar un punto de inflexión en su temporada, tanto desde lo anímico como desde lo futbolístico.

River

Silbidos en las tribunas y autocrítica interna

El clima en el Monumental fue tenso durante gran parte del partido y terminó de explotar con el pitazo final. Los hinchas hicieron sentir su descontento con cánticos como el tradicional “movete, River, movete”, reflejo de la frustración por el rendimiento del equipo.

Desde el banco, Coudet respondió con gestos hacia las tribunas, entre pedidos de apoyo y señales de disculpa. Dentro del campo, los jugadores también reconocieron el bajo nivel mostrado. Germán Pezzella fue uno de los que dio la cara tras el encuentro y admitió: “Hicimos un muy mal partido, no le encontramos la vuelta. Tenemos que mejorar”.

La derrota dejó en evidencia que, más allá de la clasificación, River arrastra problemas de funcionamiento que deberá corregir de cara a la etapa decisiva del torneo.

Lo que viene: playoffs y Copa Sudamericana

Con el segundo puesto asegurado, River ya sabe que enfrentará en los octavos de final a San Lorenzo o Defensa y Justicia, en un cruce que exigirá una mejora considerable en su rendimiento si pretende avanzar.

Antes de ese compromiso, el Millonario tendrá un desafío clave por la Copa Sudamericana: visitará a Carabobo FC en Venezuela el próximo 7 de mayo. En ese certamen, lidera su grupo con siete puntos tras una victoria importante ante Red Bull Bragantino en Brasil.

El calendario no da respiro y River deberá reaccionar rápido. La clasificación suaviza el golpe, pero el rendimiento enciende alarmas en un momento clave de la temporada.