Tensión global y costos en alza: el trigo alcanza máximos en Chicago y reconfigura el mercado


El mercado internacional de granos atraviesa un cambio de escenario profundo, impulsado por factores geopolíticos y productivos que alteraron las previsiones de oferta y demanda. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el precio del trigo alcanzó su nivel más alto en 21 meses en Chicago, reflejando un contexto global cada vez más ajustado.

Un conflicto que impacta en los mercados

La escalada de tensiones en Medio Oriente, con el Estrecho de Ormuz prácticamente intransitable, se convirtió en uno de los principales factores que explican la volatilidad actual. Desde el inicio del conflicto, el tránsito marítimo se redujo drásticamente, afectando el comercio global y elevando los costos logísticos.

Este escenario derivó en un fuerte aumento de los precios energéticos. El barril de petróleo Brent superó los US$ 107, encareciendo la estructura de costos agrícolas a nivel mundial. En este contexto, los commodities agropecuarios comenzaron a reflejar esta presión alcista, especialmente aquellos más dependientes de insumos energéticos.

Trigo
Foto: Informe BCR

Menor oferta y suba del trigo

El trigo pasó de un escenario de abundancia a uno de potencial escasez. Las malas condiciones climáticas en países clave y el encarecimiento de los insumos generaron ajustes en las proyecciones productivas.

En Estados Unidos, la sequía afecta al trigo de invierno: solo el 19% del área no presenta estrés hídrico, mientras que un 35% se encuentra en condiciones malas o muy malas, superando ampliamente los registros del año pasado. Además, la superficie sembrada es la más baja desde que se llevan registros oficiales.

En Australia, las estimaciones anticipan una reducción del área sembrada de entre el 4% y el 12%. La razón principal es el incremento en los costos de producción, particularmente por el precio de los fertilizantes nitrogenados, fundamentales para este cultivo.

Como resultado, el mercado reaccionó con fuerza: el trigo pasó de cotizar cerca de US$ 190 por tonelada en enero a US$ 246 en la actualidad, un salto del 30%. Este cambio refleja un giro total en las expectativas, con menor oferta global y precios sostenidos.

Trigo

Impacto en el mercado argentino

La dinámica internacional también repercutió en el mercado local. Los futuros de trigo en Argentina subieron entre 12% y 17%, con incrementos de hasta US$ 25 por tonelada en algunas posiciones.

Un dato clave es el cambio en la estructura de precios: la curva pasó de un esquema inverso a uno de “carry”, lo que indica expectativas de mayor escasez futura. Este fenómeno sugiere que el mercado anticipa un contexto más ajustado hacia adelante, incentivando la retención de mercadería.

El maíz también se suma al rally

El maíz no quedó al margen de esta tendencia. En Chicago, los precios superaron los US$ 183 por tonelada, alcanzando niveles máximos recientes y acumulando subas sostenidas. Además del impacto de los costos, el cereal suma un factor clave: su uso como insumo energético, especialmente en la producción de biocombustibles.

En Brasil, el gobierno propuso aumentar el corte de bioetanol del 30% al 32%, lo que podría generar una mayor demanda interna. Actualmente, el uso de maíz para etanol crece a tasas aceleradas, con un aumento exponencial en la última década.

Fertilizantes
Foto: Informe BCR

Fertilizantes: el factor que condiciona la campaña

El mercado de fertilizantes continúa tensionado. Los precios internacionales se mantienen elevados, impulsados por la demanda global y conflictos que afectan la oferta.

En Argentina, existe un desfasaje: los importadores venden por debajo del costo de reposición, mientras que los productores enfrentan valores elevados. Esto genera incertidumbre en la toma de decisiones.

Un mercado en plena transformación

El informe concluye que el mercado agrícola global atraviesa una etapa de redefinición. La combinación de tensiones geopolíticas, costos elevados y cambios en la demanda energética está modificando las reglas de juego.

En este contexto, el trigo emerge como uno de los cultivos más afectados, con precios en alza y perspectivas productivas inciertas. Al mismo tiempo, el maíz gana protagonismo como insumo estratégico, mientras que los fertilizantes se consolidan como el principal condicionante de la próxima campaña.

El escenario, advierten desde la BCR, seguirá marcado por la volatilidad, en un mercado donde cada variable —clima, política y energía— puede redefinir el rumbo en cuestión de semanas.