El superávit comercial argentino mejora y Brasil sacude los mercados
Las expectativas económicas mostraron movimientos relevantes en Argentina, Brasil y Estados Unidos. En Argentina, la proyección de superávit comercial para 2026 trepó a US$ 25.701 millones en septiembre, más del doble de los US$ 11.175 millones estimados en enero, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). En Brasil, el índice Bovespa saltó un 7,70% tras la primera vuelta electoral y alcanzó un récord de 206.911,89 puntos, mientras que en Estados Unidos la tasa de desempleo subió al 4,2% durante septiembre.
Argentina: el superávit comercial esperado más que se duplicó
Las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central, mostraron una revisión sostenida al alza del superávit comercial argentino. En enero, los analistas estimaban un superávit de US$ 11.175 millones para todo 2026, pero en septiembre la cifra ascendió a US$ 25.701 millones. De esta manera, la previsión aumentó en US$ 14.526 millones en ocho meses.
El avance más pronunciado se produjo durante el segundo trimestre. Entre abril y junio, la estimación pasó de US$ 16.506 millones a US$ 23.600 millones, en un período en el que las expectativas sobre el intercambio de bienes mejoraron considerablemente. Tras una corrección en julio, las proyecciones de superávit retomaron la tendencia ascendente durante agosto y septiembre, hasta alcanzar el máximo anual registrado por el relevamiento.

Según el último REM, los especialistas esperan que las exportaciones argentinas lleguen a US$ 101.200 millones en 2026, frente a importaciones proyectadas por US$ 75.499 millones. La diferencia entre ambos flujos explica el superávit previsto. La evolución de estas estimaciones ofrece una señal favorable para las cuentas externas, aunque su concreción dependerá del desempeño efectivo del comercio internacional durante los próximos meses.
Brasil: el Bovespa marcó un récord tras las elecciones
Además del superávit argentino, la bolsa brasileña atravesó un año de oscilaciones importantes. El índice Bovespa comenzó 2026 cerca de los 160.500 puntos y avanzó durante el primer cuatrimestre hasta aproximarse a los 199.000 puntos en abril. Luego perdió parte de las ganancias y llegó a ubicarse por debajo de los 170.000 puntos en agosto, antes de recuperarse durante septiembre.
La tendencia cambió con mayor intensidad después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, celebrada el 4 de octubre. De acuerdo con el análisis de la BCR, la reacción de los inversores estuvo vinculada con las expectativas de una política fiscal más restrictiva y con la posibilidad de avanzar en reformas económicas en un escenario favorable a Bolsonaro.

En la primera rueda posterior a los comicios, el Bovespa subió 7,70% y cerró en 206.911,89 puntos, su mayor nivel de cierre histórico. Durante la jornada también alcanzó un máximo intradiario de 209.605,70 puntos. La magnitud del movimiento dejó en evidencia la sensibilidad de los activos brasileños al panorama político y ubicó el balotaje entre los factores centrales para seguir la trayectoria bursátil del país.
Estados Unidos: el desempleo subió al 4,2%
En Estados Unidos, el mercado laboral mostró una leve moderación durante septiembre. La tasa de desempleo se ubicó en 4,2%, una décima por encima del 4,1% registrado en julio y agosto. El indicador había comenzado el año en 4,3%, alcanzó el 4,4% en febrero y luego descendió hasta el nivel observado antes del incremento de septiembre.
Según el Bureau of Labor Statistics, la fuerza laboral aumentó en aproximadamente 485.000 personas durante septiembre, mientras que el empleo creció en unas 406.000. Como consecuencia, la cantidad de desempleados se incrementó en 78.000 personas, hasta alcanzar alrededor de 7,1 millones. La suba de la tasa respondió a un crecimiento de la población económicamente activa superior al aumento del empleo.

Estos datos serán relevantes para las próximas decisiones de la Reserva Federal sobre las tasas de interés. Un enfriamiento más marcado del empleo podría ampliar el margen para flexibilizar la política monetaria, aunque la evolución de la inflación seguirá siendo determinante. En conjunto, los indicadores analizados por la BCR muestran una mejora de las expectativas comerciales argentinas, una fuerte reacción financiera en Brasil y señales de moderación laboral en Estados Unidos.
