La molienda de maní creció 30,7% y las exportaciones sumaron US$ 753 millones
La cadena manisera argentina profundizó su perfil agroindustrial durante los primeros ocho meses de 2026, con un fuerte crecimiento tanto de la industrialización como de las ventas externas. Entre enero y agosto, la molienda de maní alcanzó 213.942 toneladas, un volumen que representó una suba del 30,7% frente al mismo período de 2025.
El incremento del procesamiento estuvo acompañado por una mayor generación de productos derivados, lo que permitió ampliar el valor agregado dentro de la cadena. Según los datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, la industria obtuvo 84.147 toneladas de aceite de maní, 109.011 toneladas de pellets y 12.310 toneladas de otros subproductos agroindustriales.

Más procesamiento y valor agregado
El crecimiento de la molienda muestra el avance de una cadena que no se limita a la comercialización del grano, sino que incorpora procesamiento industrial y transformación de la materia prima. La mayor actividad de las plantas permitió obtener distintos productos destinados tanto al mercado interno como, principalmente, a los mercados internacionales.
El aceite representa uno de los principales derivados generados por la industria, mientras que los pellets constituyen otro producto relevante dentro del aprovechamiento industrial del maní. A estos volúmenes se suman otros subproductos, que completan el esquema de diversificación de la producción agroindustrial.
Esta evolución fortalece el aporte económico del maní y refleja una mayor capacidad para transformar la producción primaria en bienes con demanda internacional. El aumento de la molienda también acompaña una estrategia de inserción externa basada en una oferta diversificada de productos derivados.
Las exportaciones crecieron 22,7%
El desempeño industrial tuvo su correlato en el comercio exterior. Durante los primeros ocho meses de 2026, Argentina exportó 661.784 toneladas de maní y productos derivados, lo que representó un incremento interanual del 22,7%.

En términos económicos, las ventas externas alcanzaron US$ 753 millones entre enero y agosto. El resultado posiciona al complejo manisero entre las cadenas agroindustriales que generan divisas a partir de una combinación de producción primaria, industrialización y comercialización internacional.
El crecimiento simultáneo de los volúmenes procesados y exportados marca una tendencia relevante para el sector. Mientras la industria incrementó la molienda, las ventas externas también avanzaron, evidenciando una mayor colocación internacional de la producción y sus derivados.
China y Europa, entre los principales mercados
La expansión exportadora se sostiene sobre una presencia diversificada en distintos destinos. Entre los principales mercados para el maní argentino y sus derivados se encuentran China, la Unión Europea, Reino Unido, Australia y Chile, que concentran una demanda significativa por los productos elaborados por la cadena nacional.
La diversidad de destinos constituye un factor relevante para una actividad que busca consolidar su participación en el comercio mundial. La posibilidad de colocar diferentes productos permite ampliar las oportunidades comerciales y aprovechar la capacidad industrial instalada en el país.
En este escenario, el crecimiento de las exportaciones no se explica únicamente por mayores volúmenes de materia prima, sino también por una mayor transformación industrial del maní, que permite generar productos con diferentes características y destinos.

Una cadena con mayor peso agroindustrial
Los resultados acumulados hasta agosto muestran una doble expansión: más molienda y más exportaciones. La industria procesó casi 214 mil toneladas en los primeros ocho meses del año, mientras que las ventas externas superaron las 661 mil toneladas entre maní y derivados.
Con US$ 753 millones generados por las exportaciones, la cadena refuerza su contribución a la generación de divisas y consolida un esquema basado en agregado de valor, diversificación productiva e inserción internacional.
De mantenerse esta dinámica durante los próximos meses, el complejo manisero llegará al cierre de 2026 con una industria que amplió su nivel de procesamiento y una oferta exportable con presencia en mercados de relevancia. Los datos hasta agosto reflejan así el crecimiento de una cadena que combina producción agrícola e industria para ganar participación en el comercio exterior argentino.
