Presentaron un “superalgodón” argentino que promete más rindes y un impacto de US$700 millones


La cadena algodonera argentina sumó una herramienta que promete marcar un antes y un después para el cultivo. La empresa Gensus y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) presentaron Arandú IMICott, la primera variedad de algodón resistente a herbicidas imidazolinonas desarrollada en el país, una innovación que apunta a mejorar el control de malezas, elevar los rendimientos y fortalecer la competitividad de una actividad clave para las economías regionales del norte argentino.

El lanzamiento reunió a autoridades nacionales y provinciales, representantes del sector semillero y productores. Para los impulsores del proyecto, se trata de mucho más que una nueva semilla: forma parte de una estrategia tecnológica destinada a recuperar superficie sembrada, incrementar la productividad y potenciar el perfil exportador del algodón argentino en los próximos años.

Según destacó Pablo Vaquero, presidente de Gensus, la incorporación de nuevas tecnologías podría aportar hasta US$700 millones adicionales por año a toda la cadena algodonera, gracias a mejoras productivas, avances genéticos y una mayor calidad de la fibra obtenida.

Algodón
Foto: LA NACIÓN

Más rendimiento y mejor calidad

El desarrollo de Arandú IMICott fue el resultado de más de siete años de trabajo conjunto entre investigadores del INTA y especialistas de Gensus. La tecnología nació en la Estación Experimental Agropecuaria Sáenz Peña y posteriormente fue incorporada al programa de mejoramiento genético de la compañía para su validación comercial.

Los ensayos realizados mostraron resultados alentadores. De acuerdo con la información presentada durante el lanzamiento, la nueva variedad posee un potencial de rendimiento un 12% superior al de los materiales actualmente disponibles en el mercado, además de ofrecer una mayor uniformidad en los lotes y mejores parámetros de calidad de fibra.

Para Alejandro Fried, director de Gensus, el impacto podría ser comparable al de algunas de las grandes innovaciones que transformaron el cultivo en décadas anteriores. El ejecutivo señaló que hacía cerca de 20 años que el algodón no incorporaba una tecnología con capacidad de generar cambios tan significativos en la producción.

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Foto: LA NACIÓN

Una respuesta a los problemas del cultivo

La aparición de malezas resistentes y los inconvenientes derivados de la deriva de herbicidas se han convertido en algunos de los principales desafíos para los productores algodoneros. En ese contexto, la resistencia a imidazolinonas busca ofrecer una nueva alternativa para mejorar el manejo agronómico de los lotes.

Desde la empresa explicaron que también avanzan en el desarrollo de materiales con tolerancia al herbicida 2,4-D, una herramienta que permitiría reducir los daños ocasionados por aplicaciones realizadas en campos vecinos. La deriva de herbicidas hormonales es señalada por el sector como una de las causas que contribuyeron a la pérdida de superficie algodonera en varias regiones productivas.

Inversión y expansión hacia nuevos mercados

Detrás del proyecto hubo una inversión superior a los US$2 millones durante la última década. Los recursos fueron destinados a investigación y desarrollo, ampliación de la planta industrial, incorporación de equipamiento especializado, construcción de invernáculos y expansión de los programas de evaluación genética.

Algodón, Argentina, semillas, genética
Foto: INTA

La iniciativa también se apoya en el sistema Sembra Evolución, impulsado para fortalecer el reconocimiento de la propiedad intelectual sobre las semillas. Desde la compañía consideran que la protección de las innovaciones es un factor clave para atraer inversiones y acelerar la llegada de nuevas tecnologías al campo argentino.

La apuesta, además, tiene proyección internacional. Gensus ya realiza evaluaciones en España junto con la empresa Guadalsem y prevé avanzar hacia mercados como Grecia y Turquía, donde existe demanda por variedades desarrolladas mediante mutagénesis, una tecnología aceptada por la regulación europea.

Durante el acto, el gobernador de Chaco, Leandro Zdero, definió el lanzamiento como “un hito desde Chaco para el mundo” y destacó el potencial de la nueva variedad para recuperar el protagonismo histórico del algodón en la provincia. En la misma línea, el vicepresidente del INTA, Carlos Vera, remarcó que la articulación entre investigación pública e inversión privada permite transformar el conocimiento en herramientas concretas para los productores.