River ganó con lo justo ante Carabobo y se trepó a la cima del grupo
River derrotó 1-0 a Carabobo y consiguió su primera victoria en la Copa Sudamericana, un resultado que le permitió subirse a la cima del Grupo H con cuatro puntos. El equipo de Eduardo Coudet sostuvo su invicto y reafirmó su racha de victorias, en una noche donde debió trabajar más de la cuenta para imponerse ante un rival ordenado.
El conjunto de Núñez venía de empatar en su debut y necesitaba sumar de a tres para acomodarse en la tabla. Lo logró con autoridad en términos de control del juego, aunque sin demasiada claridad en los metros finales durante buena parte del encuentro. La paciencia y la insistencia terminaron siendo claves para destrabar un duelo que se presentó cerrado.
Páez cambió el partido y Driussi no perdonó
El desarrollo del encuentro dio un giro en el segundo tiempo. El ingreso de Kendry Páez resultó determinante para modificar la dinámica ofensiva de River, aportando desequilibrio, atrevimiento y precisión en los últimos metros.
La joven promesa ecuatoriana tomó protagonismo rápidamente y empezó a generar peligro en cada intervención. No fue casualidad que a los 65 minutos haya encabezado la jugada del gol: una gran conducción individual derivó en la asistencia para Sebastián Driussi, quien definió con categoría para marcar el 1-0 definitivo.
El tanto fue un alivio para River, que hasta ese momento había chocado con la solidez defensiva de Carabobo. La aparición de jerarquía individual terminó inclinando la balanza en un partido que parecía complicarse, y le dio al equipo tres puntos fundamentales en el plano internacional.

Un ciclo que no se detiene
Con este triunfo, el ciclo de Eduardo “Chacho” Coudet continúa en franco crecimiento. El entrenador alcanzó su sexta victoria en siete partidos, con apenas un empate, números que reflejan el impacto inmediato de su llegada.
Más allá de los resultados, el equipo muestra señales positivas en su funcionamiento. La intensidad, la búsqueda constante del arco rival y la capacidad de reacción son rasgos que se repiten en cada presentación, elementos que entusiasman a los hinchas.
El invicto se mantiene y River empieza a consolidarse como un equipo competitivo tanto a nivel local como internacional. Sin embargo, todavía hay aspectos por mejorar, especialmente en la definición y en la generación de situaciones claras desde el inicio de los partidos.
Las lesiones, una alarma encendida
A pesar de la victoria, la preocupación se instaló en el cuerpo técnico. River terminó el partido con dudas físicas importantes en dos piezas clave del mediocampo, lo que podría complicar el armado del equipo en el corto plazo.
Fausto Vera debió salir en el primer tiempo por una molestia muscular, mientras que Juan Fernando Quintero fue reemplazado al inicio del complemento y luego se retiró al vestuario. Ambos casos serán evaluados en las próximas horas, pero encienden una señal de alerta pensando en los compromisos venideros.
Un calendario exigente, con clásico en el horizonte
El próximo desafío de River será nada menos que el Superclásico ante Boca, este domingo desde las 17 en el Monumental. El equipo llega con confianza por los resultados, pero con interrogantes desde lo físico, en la antesala de un duelo determinante.
Luego, el calendario seguirá cargado: recibirá a Aldosivi y visitará a Atlético Tucumán por el torneo local. En paralelo, deberá viajar a Brasil para enfrentar a RB Bragantino el 30 de abril, en un partido clave para sostener el liderazgo en la Sudamericana.
Por su parte, Carabobo continuará su participación en la liga venezolana y buscará recuperarse en el ámbito internacional cuando enfrente a Blooming.

Tres puntos que valen confianza
Más allá de que el resultado fue ajustado, River consiguió una victoria que puede marcar un punto de inflexión en el grupo. Supo encontrar soluciones desde el banco y golpeó en el momento justo.
Con el liderazgo en la tabla y un invicto que se mantiene, el equipo de Coudet se ilusiona con seguir creciendo y afrontar con protagonismo los desafíos que se vienen.
