Paraguay exportó menos carne, pero logró mejorar el precio por kilo
Paraguay atravesó los primeros nueve meses de 2026 con una marcada contracción en sus exportaciones de carne bovina. Entre enero y septiembre, los embarques alcanzaron 209.900 toneladas, un volumen que representó una caída del 24,2% interanual frente al mismo período de 2025. Sin embargo, la menor cantidad de carne vendida al exterior estuvo acompañada por una mejora significativa en los valores obtenidos.
El dato que permitió moderar el impacto de la retracción en el país sudamericano fue el precio promedio de exportación. Durante el período analizado, el valor por kilo pasó de USD 5,80 a USD 7,04, lo que significó un incremento del 21,4% interanual. De esta manera, cada tonelada comercializada generó mayores ingresos y compensó parcialmente el retroceso registrado en los volúmenes.
El resultado muestra una dinámica particular para la cadena ganadera paraguaya: menos carne embarcada, pero con una valorización considerablemente mayor. La mejora de los precios internacionales permitió reducir el impacto económico de la caída de las toneladas y evitó que la retracción física se trasladara en la misma magnitud a la facturación del sector.

Menos toneladas, pero una facturación que resistió
La combinación entre menores embarques y mejores precios tuvo un efecto directo sobre los ingresos del negocio exportador. Paraguay obtuvo USD 1.476,1 millones por sus exportaciones de carne bovina entre enero y septiembre, frente a los USD 1.604,4 millones registrados durante igual período de 2025. El resultado implicó una disminución del 8% interanual en la facturación.
La diferencia entre ambos porcentajes resulta significativa para dimensionar el comportamiento del mercado. Mientras las toneladas exportadas se redujeron casi una cuarta parte, el valor generado por las ventas externas cayó en una proporción mucho menor debido al aumento del precio promedio. La suba de USD 1,24 por kilo permitió amortiguar una parte importante del impacto provocado por la menor cantidad de carne colocada en los mercados internacionales.
El desempeño también refleja un cambio en la ecuación económica del negocio exportador paraguayo. Aunque el país vendió menos carne en términos físicos, cada kilo colocado en el exterior tuvo un valor sustancialmente superior al registrado un año atrás.

Un mercado que paga más por cada kilo
Los números acumulados hasta septiembre muestran señales contrapuestas para la ganadería paraguaya. Por un lado, la caída del volumen exportado constituye un dato relevante, ya que implica 24,2% menos toneladas enviadas al exterior en comparación con los primeros nueve meses de 2025. Por otro, el mercado internacional reconoció valores más elevados por la carne comercializada.
El salto del precio promedio hasta USD 7,04 por kilo modificó sustancialmente el impacto de la caída de los embarques. Sin esa mejora, la reducción de los ingresos habría sido mucho más pronunciada. En cambio, el incremento de los valores permitió que la facturación retrocediera solo 8%, pese a que el volumen exportado sufrió una contracción tres veces mayor.
Para la cadena cárnica, el comportamiento de los precios adquiere así una importancia estratégica. La valorización del producto exportado funciona como un amortiguador frente a la menor cantidad de toneladas comercializadas y permite mantener un nivel de ingresos relativamente elevado. Sin embargo, la mejora de los precios no elimina el desafío que representa recuperar el volumen perdido durante el año.

El desafío de recuperar los embarques
La evolución de ambas variables será determinante para el resultado del sector durante el tramo final de 2026. Si los valores internacionales permanecen firmes, podrían continuar compensando parcialmente una eventual oferta exportable más reducida. Pero una recuperación de las toneladas, combinada con precios superiores a los del año pasado, ofrecería un escenario todavía más favorable.
El balance de los primeros nueve meses deja, por lo tanto, una caída de los embarques mucho más pronunciada que la reducción de los ingresos. Paraguay exportó casi una cuarta parte menos de carne bovina, pero consiguió elevar con fuerza el valor obtenido por cada kilo vendido.
Así, el mercado internacional mostró una respuesta favorable en materia de precios, aunque insuficiente para evitar una baja de la facturación total. El desafío para la ganadería paraguaya será aprovechar esta mejora de valores para recuperar progresivamente el volumen exportado y cerrar 2026 con una ecuación comercial más equilibrada.
