Murió José Sanfilippo, el goleador que dejó una huella imborrable en el fútbol argentino


El fútbol argentino despidió este jueves a una de sus figuras más emblemáticas. José Francisco “Nene” Sanfilippo falleció a los 91 años, dejando detrás una trayectoria extraordinaria que lo convirtió en uno de los delanteros más importantes de la historia nacional y en un símbolo eterno de San Lorenzo de Almagro.

La noticia generó una profunda conmoción en el ambiente futbolístico. Máximo goleador histórico del Ciclón con 205 tantos, Sanfilippo fue además una pieza destacada de la Selección Argentina durante las décadas de 1950 y 1960, etapa en la que conquistó títulos y participó en competencias internacionales de primer nivel.

A través de sus redes oficiales, San Lorenzo expresó su dolor por la pérdida de uno de sus mayores ídolos. “Una leyenda imborrable de San Lorenzo y del fútbol argentino”, destacó el club de Boedo en un mensaje que rápidamente fue replicado por dirigentes, ex futbolistas e hinchas de distintas instituciones.

José Sanfilippo

Una carrera construida a fuerza de goles

Nacido y criado en el barrio porteño de Flores, Sanfilippo desarrolló desde muy joven una relación inseparable con el fútbol. Su apodo surgió en las divisiones inferiores de San Lorenzo, donde su padre lo alentaba constantemente desde los costados de la cancha con el clásico “dale, nene”.

Aquellos primeros pasos se transformaron en una carrera excepcional. A lo largo de su trayectoria anotó 344 goles en 484 partidos, números que lo ubicaron entre los grandes artilleros de la historia del fútbol argentino. Su obsesión por el perfeccionamiento era conocida por todos: incluso había construido una estructura especial en el fondo de su casa para practicar definiciones y mejorar su precisión frente al arco.

Con la camiseta azulgrana conquistó tres títulos y construyó una identificación que perduró durante toda su vida. Sin embargo, su talento también lo llevó a destacarse en otros clubes importantes, como Boca Juniors, Banfield, Nacional de Montevideo, Bangu y Bahía.

Brillo internacional y presencia en la Albiceleste

La Selección Argentina también ocupó un lugar destacado en su carrera. Fue campeón de la Copa América de 1957, torneo en el que disputó cuatro encuentros y marcó un gol para contribuir a la conquista continental.

José Sanfilippo

Además, integró los planteles argentinos en los Mundiales de Suecia 1958 y Chile 1962. En este último certamen logró convertir un tanto y sumar minutos con la camiseta nacional. A esos logros se agregó la medalla de oro obtenida en los Juegos Panamericanos de Brasil 1955, otro capítulo destacado de su recorrido internacional.

Sus estadísticas con la Albiceleste continúan siendo sobresalientes. Marcó 21 goles en apenas 29 partidos, registro que todavía lo mantiene entre los máximos artilleros históricos de la Selección, compartiendo posición con otra leyenda como Herminio Masantonio.

De figura de Boca a goleador eterno

Aunque San Lorenzo fue siempre su casa futbolística, Sanfilippo también dejó una marca importante en Boca. En 1963 disputó la final de la Copa Libertadores frente al Santos de Pelé, una de las series más recordadas de aquella época.

El delantero brilló incluso en la derrota. Convirtió dos goles en el encuentro de ida disputado en el Maracaná y volvió a marcar en la revancha jugada en la Bombonera. Terminó aquella edición como máximo goleador del torneo con siete conquistas, demostrando una vez más su extraordinaria capacidad ofensiva.

José Sanfilippo

Su retiro llegó en 1972, cuando integró el histórico San Lorenzo dirigido por Juan Carlos “Toto” Lorenzo. A los 37 años todavía mantenía intacto su olfato goleador y fue una pieza importante en un equipo que quedó grabado en la memoria azulgrana.

Una voz polémica que nunca pasó desapercibida

Después de colgar los botines, Sanfilippo encontró un nuevo espacio en los medios de comunicación. Su estilo frontal, provocador y sin filtros lo convirtió en uno de los comentaristas más polémicos de la televisión argentina.

Uno de sus cruces más recordados ocurrió en 1993, cuando cuestionó públicamente a Sergio Goycochea tras la histórica derrota de Argentina ante Colombia. Sus declaraciones provocaron una fuerte reacción de Carlos Bilardo y generaron uno de los debates televisivos más recordados de la época.