La ganadería mundial muestra contrastes entre oferta, demanda y comercio
La ganadería global atraviesa un escenario marcado por comportamientos productivos muy diferentes entre los principales actores, de acuerdo al último informe de Rosgan. Mientras Australia se encamina a alcanzar un récord de producción en 2026, Estados Unidos enfrenta una menor disponibilidad de ganado para faena y la Unión Europea continúa reduciendo su rodeo y ajustando su oferta.
En paralelo, el comercio internacional también presenta cambios relevantes para la ganadería. Paraguay gana presencia en Estados Unidos y busca consolidar ese mercado como destino estratégico, mientras que las restricciones comerciales y ambientales condicionan el acceso a la Unión Europea. Los movimientos registrados en estos países configuran un mercado donde la disponibilidad de carne y las oportunidades de exportación adquieren cada vez mayor importancia.

Australia avanza hacia un récord productivo
Según Meat & Livestock Australia (MLA), la producción australiana de carne vacuna superaría los 3 millones de toneladas en 2026, impulsada por una mayor cantidad de animales enviados a faena y por el elevado número de bovinos alojados en feedlots. Los sacrificios alcanzarían 9,6 millones de cabezas, unas 300.000 más que en 2025.
A ese volumen de la ganadería australiana se suma una mejora en el peso de las carcasas. El promedio alcanzaría los 313 kilos, mientras que el ganado proveniente de feedlots superó los 4 millones de cabezas durante el último ejercicio. La combinación entre mayor faena y animales más pesados permite proyectar un año excepcional para la industria australiana.
Sin embargo, el MLA anticipa una moderación posterior. Los sacrificios bajarían a 9,2 millones de cabezas en 2027 y 8,8 millones en 2028. Aun así, el incremento esperado en el peso de las carcasas permitiría mantener la producción por encima de los 2,87 millones de toneladas registrados en 2025.

Europa reduce oferta y enfrenta más restricciones
La ganadería de la Unión Europea se encamina hacia un escenario diferente. De acuerdo con un informe de la oficina del USDA en La Haya, la producción de carne vacuna caería a 6,30 millones de toneladas en 2027, unas 35.000 toneladas menos que en 2026 y 90.000 por debajo de 2025.
Las importaciones también se reducirían con fuerza, desde 480.000 a 400.000 toneladas, una caída del 17% interanual. Entre los factores señalados aparecen las restricciones aplicadas a Brasil, las exigencias del reglamento europeo contra la deforestación (EUDR) y una menor disponibilidad de carne en el mercado internacional.
El ajuste productivo de la ganadería europea responde además a una tendencia estructural. El rodeo vacuno europeo viene disminuyendo desde 2017, a un ritmo cercano a un millón de cabezas por año. Los costos de energía, mano de obra y tierra, junto con mayores exigencias ambientales y de bienestar animal, la falta de recambio generacional y la propagación de enfermedades condicionan la actividad.
Paraguay busca ampliar su lugar en Estados Unidos
En América del Sur, Paraguay intenta aprovechar el crecimiento de la demanda estadounidense por su carne vacuna. Desde la apertura de ese mercado a fines de 2023, Estados Unidos se convirtió en un destino relevante, aunque Paraguay actualmente exporta dentro de la cuota general destinada a “otros países”.

Ese contingente alcanza las 64.000 toneladas libres de arancel. Una vez utilizado, los embarques quedan sujetos a una tasa del 26,4%. Hasta agosto, Paraguay había enviado a Estados Unidos 35.443 toneladas de carne por US$ 211 millones, según los datos citados por Rosgan.
Estados Unidos reduce su producción
En Estados Unidos, el escenario productivo de la ganadería es más ajustado. Durante agosto, la producción comercial de carne vacuna alcanzó 899.000 toneladas, un 2% menos que en el mismo mes de 2025. La menor disponibilidad de animales provocó una caída del 4% en los sacrificios, que totalizaron 2,24 millones de cabezas.
El mayor peso promedio de los animales, de 653,6 kilos, no logró compensar la menor cantidad faenada. En los primeros ocho meses de 2026, la ganadería estadounidense llegó a una producción de 7,42 millones de toneladas, un 5% menos interanual, consolidando una menor oferta en uno de los principales mercados ganaderos del mundo.
