La invernada pierde margen y suma presión sobre el negocio ganadero
La ecuación económica de la invernada volvió a deteriorarse en septiembre y encendió una señal de atención para los productores que compran terneros para llevarlos a la terminación. Según el último informe de Resultados Económicos Ganaderos de la Dirección Nacional de Producción Ganadera, dependiente de la SAGyP y difundido por Rosgan, el margen bruto cayó con fuerza durante el último mes, condicionado principalmente por el encarecimiento de la relación entre el precio de compra y el de venta.
El dato más significativo aparece en los sistemas de invernada de alta producción, con una carga de 2,8 cabezas por hectárea. Allí, el margen bruto se ubicó en $432.552 por hectárea, frente a los $528.251 registrados en agosto. La diferencia representa una caída del 18% mensual, mientras que, medido a valores constantes, el resultado también se encuentra 8% por debajo del nivel registrado en septiembre de 2025.

Una relación compra/venta que ajusta los números
El deterioro de los márgenes está directamente vinculado con la evolución de la relación compra/venta, que permanece en niveles elevados y actualmente ronda 1,46. Esto significa que el valor de la hacienda necesaria para reponer los animales que ingresan al sistema ejerce una presión significativa sobre el resultado final de la actividad.
La situación alcanza tanto a la invernada como al engorde a corral, cuyos resultados económicos mostraron un retroceso durante septiembre. En un escenario donde los precios de la hacienda de reposición se mantienen firmes, el productor necesita obtener una mejora suficiente en el valor del animal terminado para compensar los costos del proceso y preservar el margen.
El retroceso interanual agrega otro elemento a la ecuación. Aun cuando los valores nominales de la hacienda son superiores a los de un año atrás, el margen bruto de la invernada de alta producción, descontado el efecto de la inflación, quedó 8% por debajo del registrado en septiembre de 2025.

El novillo Mercosur vuelve a subir
Mientras la invernada enfrenta una ecuación más ajustada, el mercado regional de carne vacuna mostró una leve recuperación durante la última semana. El Índice WBR del Novillo Mercosur aumentó 5 centavos de dólar y alcanzó los US$ 4,87 por kilo carcasa, impulsado principalmente por las subas registradas en Brasil y Paraguay.
En Argentina, en cambio, el precio del novillo destinado a exportación permaneció estable en moneda local. La moderada depreciación del peso provocó una reducción de 2 centavos de dólar en la referencia internacional, que se ubicó en US$ 5,61 por kilo carcasa.
De acuerdo con Tardáguila Agronegocios, las cotizaciones de los principales países de la región muestran una relativa estabilidad, aunque solo recuperaron parcialmente las bajas registradas a fines de julio. Para la Argentina, el valor del novillo exportador continúa siendo un indicador central para evaluar la capacidad de generación de ingresos del negocio ganadero.

El cuero recupera valor, pero sigue lejos de sus máximos
Otro de los datos destacados del informe, además de la invernada y el novillo Mercosur, aparece en el mercado de subproductos. El cuero salado de novillo alcanzó en agosto un valor de US$ 0,22 por kilo, lo que representa una mejora del 78% interanual frente a los US$ 0,12 registrados durante el mismo mes de 2025.
El promedio acumulado entre enero y agosto también mostró una recuperación. El precio llegó a US$ 0,20 por kilo, un 17,6% superior al promedio de US$ 0,17 del mismo período del año pasado. Sin embargo, la mejora todavía no alcanza para recuperar los valores históricos recientes.
El promedio de los primeros ocho meses permanece casi 50% por debajo de los US$ 0,39 por kilo correspondientes al promedio de los tres años anteriores. Así, mientras el cuero aporta una señal positiva dentro de los ingresos derivados de la faena, la invernada enfrenta una presión creciente sobre sus márgenes y obliga a seguir de cerca la relación entre el costo de reposición y el valor de venta.
