Córdoba se encamina hacia la mayor cosecha gruesa de los últimos cinco años


La campaña estival en Córdoba ingresó en su tramo final con resultados que sorprendieron positivamente al sector agropecuario. Según el relevamiento de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), la producción total de soja, maíz, girasol, sorgo y maní se perfila como la más alta de las últimas cinco campañas, aun después del fuerte estrés hídrico y térmico que afectó a gran parte de la provincia durante enero. Los rindes finales terminaron compensando buena parte del impacto climático que había generado preocupación en pleno verano.

El informe destacó que tanto la soja como el maíz lograron desempeños superiores a los registrados en la campaña pasada. En el caso de la oleaginosa, la estimación provincial marcó 4,08 millones de hectáreas sembradas y un rendimiento promedio de 35,4 quintales por hectárea. Con esos números, la producción alcanzaría 14,1 millones de toneladas, apenas 2% por debajo del ciclo anterior, pero 15% superior al promedio histórico. La recuperación de los lotes durante el cierre del ciclo resultó clave para sostener el volumen productivo.

El maíz, por su parte, mostró uno de los mejores desempeños de la campaña en Córdoba. La superficie sembrada llegó a 2,9 millones de hectáreas y el rendimiento promedio alcanzó 81,4 quintales por hectárea. De esta manera, la producción se estimó en 20,5 millones de toneladas, con un incremento interanual de 16% y una mejora de 45% frente al promedio histórico provincial.

Girasol, argentina, descubrimiento, Córdoba

Girasol firme y caída en maní y sorgo

El girasol también acompañó la tendencia positiva. La Bolsa de Cereales de Córdoba estimó una superficie sembrada de 239.500 hectáreas y una producción final de 517.100 toneladas. Aunque el volumen quedaría 7% por debajo de la campaña anterior, se ubicaría 33% por encima del promedio histórico. La estabilidad de los rindes permitió sostener un balance favorable para el cultivo en la provincia.

El panorama fue distinto para el maní y el sorgo, que mostraron retrocesos tanto en producción como en rindes. En el caso del maní, la producción esperada se ubicó en 613.500 toneladas, con una caída interanual de 31% y una baja de 12% respecto de la media histórica. Las demoras en las labores y el impacto climático afectaron el desempeño final de los lotes destinados al cultivo.

El sorgo tampoco logró escapar a esa tendencia negativa. La producción fue estimada en 396.200 toneladas, 31% menos que en la campaña pasada y 26% por debajo del promedio provincial histórico. A pesar de eso, las pérdidas de superficie sembrada se mantuvieron acotadas y no superaron el 3% en ninguno de los cultivos relevados. Granizo y anegamientos fueron las principales causas de las pérdidas de área registradas durante el ciclo.

Lluvias, tormentas, clima, pronóstico, septiembre

Las lluvias retrasaron la cosecha

Uno de los factores que más complicó el cierre de campaña en Córdoba fueron las intensas precipitaciones registradas durante abril. Según el informe, todos los departamentos relevados recibieron lluvias por encima de los valores normales para la época y, en algunos casos, los acumulados superaron en más de 100 milímetros el promedio histórico. El exceso de humedad dificultó el avance de la trilla en distintas regiones productivas.

La soja logró recuperar parte del retraso acumulado durante abril, mientras que en maíz la cosecha avanzó con menor velocidad porque muchos productores priorizaron primero la recolección de la oleaginosa. El maní continuó mostrando importantes demoras tanto en el arrancado como en la cosecha, situación que elevó el riesgo frente a posibles heladas tempranas.

Maíz, chicharra, impacto, emergencia nacional, chicharrita, insecticidas, Chicharrita del maíz, comité de crisis

Enfermedades y preocupación por la chicharrita

En materia sanitaria, la soja mostró presencia de chinches y enfermedades de fin de ciclo, aunque sin daños de gravedad en términos generales. En maíz, la principal enfermedad detectada fue la mancha blanca, con niveles de incidencia que variaron entre moderados y altos según la región. La sanidad volvió a ocupar un lugar central en el manejo de los cultivos durante el cierre de campaña en Córdoba.

Además, el informe alertó sobre la presencia generalizada de chicharrita hacia el final del ciclo del maíz. El vector ya fue detectado en el suroeste provincial y mostró un avance rápido sobre nuevas zonas agrícolas. En maní también se reportaron problemas sanitarios, como carbón, tizón y viruela tardía. El monitoreo permanente de plagas y enfermedades será determinante de cara a la próxima campaña agrícola.