Huevos: proyectan un consumo de 430 unidades por persona en 2026
La industria avícola argentina prevé un nuevo crecimiento durante 2026, con el huevo como uno de los alimentos que mantiene una fuerte presencia en la dieta de los consumidores. La Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia) proyectó que el consumo interno llegará a 430 huevos por habitante, mientras que la producción alcanzaría las 440 unidades per cápita.
El dato fue presentado durante la Semana del Huevo y el Día Mundial del Huevo, en el marco del balance realizado por la entidad sobre la evolución de la actividad. Las cifras muestran una continuidad en el crecimiento de la demanda y consolidan a esta proteína entre las alternativas de mayor aceptación en el mercado argentino.

La demanda vuelve a marcar un récord
El presidente de Capia, Javier Prida, destacó que el año pasado la Argentina cerró con una producción de 406 huevos por habitante, de los cuales 398 fueron destinados al mercado interno. Para 2026, en cambio, la expectativa es elevar ese volumen hasta las 440 unidades por persona, con 430 huevos destinados al consumo doméstico, un crecimiento que refleja la expansión de la demanda.
La diferencia entre producción y consumo interno también muestra que una parte de la producción de huevos puede dirigirse a otros destinos comerciales, mientras la mayor parte permanece en el mercado argentino. Para la industria, el comportamiento proyectado ratifica el lugar que alcanzó el huevo en la alimentación cotidiana y la capacidad del sector para acompañar ese incremento.
Según Prida, esta evolución responde en buena medida a las características del producto, al que definió como una proteína saludable, económica y de fácil acceso para distintos sectores de la población. El incremento del consumo se produce además en un escenario donde los hogares prestan especial atención al precio de los alimentos y buscan alternativas nutritivas dentro de su presupuesto.

Un negocio que superará los US$ 2200 millones
El crecimiento del consumo de huevos tiene su correlato en las dimensiones económicas de la cadena. De acuerdo con el reporte técnico presentado por Capia, la facturación global del sector superaría los US$ 2200 millones durante 2026, una cifra que refleja el peso adquirido por la producción de huevos dentro de la actividad agroindustrial argentina.
Para alcanzar ese nivel de producción, el sector proyecta contar con un plantel de 67 millones de gallinas ponedoras. A su vez, la cadena genera más de 32.000 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos, con una estructura que abarca desde la elaboración del alimento para las aves hasta la producción, industrialización y comercialización.
Otro aspecto destacado por la entidad es la integración vertical de los productores, que permite aprovechar distintas materias primas y subproductos dentro de la propia cadena. Los cereales son transformados en alimento para las aves, mientras que los residuos generados durante el proceso productivo también pueden ser reutilizados.

El desafío de aprovechar los residuos
La búsqueda de mayor eficiencia también alcanza a los residuos generados durante la producción. En ese sentido, Capia señaló que el sector está avanzando en inversiones para aprovechar el guano de las aves, con el objetivo de transformarlo en un insumo con utilidad para la agricultura.
Prida explicó que se están desarrollando proyectos para procesarlo y comercializarlo como enmienda orgánica o fertilizante, dependiendo del tratamiento técnico aplicado. De esta manera, un residuo de la actividad avícola puede convertirse en un producto destinado al sistema agrícola, reduciendo desperdicios y agregando valor.
El proceso apunta a cerrar un ciclo productivo en el que los cereales alimentan a las aves, el huevo llega al consumidor y los residuos pueden regresar al sistema productivo como insumos. Con una demanda proyectada en 430 huevos por persona, una producción de 440 unidades y un negocio superior a US$ 2200 millones, la industria busca profundizar un modelo basado en mayor producción, integración y aprovechamiento integral.
