La carne frenó los aumentos en abril y alivió la presión sobre la inflación


Después de varios meses marcados por fuertes remarcaciones, el precio de la carne vacuna mostró en abril un comportamiento inédito en lo que va del año: dejó de subir e incluso algunos cortes registraron bajas. Según el último relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), el valor promedio de la carne en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se ubicó en $18.559 por kilo, con una leve caída mensual del 0,03%.

El dato representa un cambio significativo respecto del primer trimestre de 2026, cuando la carne acumuló fuertes incrementos. Solo en marzo había registrado una suba del 10,6%, muy por encima de la inflación general de ese mes, que fue del 3,4%. En el acumulado anual, el aumento todavía alcanza el 21,7%, mientras que la variación interanual se ubica en el 61,9%.

La desaceleración de abril es seguida de cerca por economistas y analistas, ya que la carne tiene un peso importante dentro del índice de precios al consumidor. En ese contexto, el comportamiento del producto podría contribuir a moderar el resultado de inflación nacional correspondiente al mes pasado, que el Gobierno difundirá el próximo 14 de mayo.

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Más oferta y menor presión en el mercado

En el sector ganadero explican que el freno en los precios responde a una combinación de factores. Por un lado, la baja en el valor de la hacienda tras las fuertes subas registradas entre enero y marzo. Por otro, una mayor oferta de animales provenientes de feedlots y un consumo interno más limitado debido a la competencia con otras proteínas.

Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) y consejero del Ipcva, señaló que el mercado comenzó a buscar un nuevo equilibrio luego de la fuerte recomposición inicial. “El precio de la hacienda entre enero, febrero y la primera semana de marzo tuvo una recomposición muy fuerte, pero después empezó a bajar y eso se trasladó más tarde al mostrador”, explicó.

Qué pasó con los distintos cortes

El informe del Ipcva mostró comportamientos dispares según el tipo de corte de carne. Entre los más caros apareció el lomo, con un promedio de $28.077 por kilo y una suba mensual del 1,3%. También figuraron la colita de cuadril, en $24.069, y el peceto, en $23.239, aunque este último registró una baja del 0,6%.

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En el extremo opuesto, la picada común se mantuvo como una de las opciones más económicas, con un valor promedio de $10.589 por kilo. El osobuco alcanzó los $11.358 y la falda quedó en $11.649, con una caída mensual del 0,6%.

Las principales bajas se observaron en cortes de consumo masivo. El asado retrocedió 2,8% y quedó en $18.091 por kilo, mientras que la carnaza común cayó 1,3% y la nalga bajó 1,1%. También mostraron leves descensos el vacío, el matambre y la tapa de asado.

Diferencias entre carnicerías y supermercados

El relevamiento también detectó diferencias según el canal de venta. Mientras que en las carnicerías los precios de la carne tuvieron una leve suba del 0,6%, en los supermercados se registró una caída promedio del 1,4%.

A nivel regional también hubo comportamientos distintos. En Rosario el precio promedio de la carne descendió 0,3% mensual, mientras que en Córdoba se observó un incremento del 1,9%.

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Menor consumo y un mercado todavía ajustado

A pesar del freno en los precios, los especialistas advierten que el mercado sigue mostrando señales de tensión por la menor oferta de carne vacuna. Tonelli estimó que durante el primer cuatrimestre el consumo cayó entre seis y siete kilos por habitante por año respecto del mismo período de 2025.

El analista señaló que la faena de los primeros cuatro meses del año se ubicó cerca de un 10% por debajo del nivel registrado el año pasado. Además, la mejora de las exportaciones redujo aún más la disponibilidad de carne para el mercado doméstico.

En el sector consideran que el comportamiento de los precios en los próximos meses dependerá principalmente de la evolución de la oferta ganadera y del nivel de consumo interno, que continúa afectado por la pérdida de poder adquisitivo. Mientras tanto, el freno registrado en abril ofrece un alivio parcial para los consumidores y para el índice general de inflación.