El INTA combina satélites y drones para mejorar la caña de azúcar


Un estudio realizado por el INTA en Salta logró validar zonas de manejo en cañaverales mediante la combinación de imágenes satelitales Sentinel-2 y sensores LiDAR montados en drones. La metodología permitió comprobar que las diferencias detectadas durante varios años desde el espacio se corresponden con cambios concretos en la estructura del cultivo de caña de azúcar, un avance que puede contribuir a mejorar las decisiones agronómicas.

La investigación se desarrolló sobre un lote comercial de aproximadamente 30 hectáreas ubicado en Urundel, Salta, un ambiente donde la variabilidad espacial puede estar asociada a las propiedades del suelo, la disponibilidad de agua y las condiciones topográficas. Según explicó Hugo Fernández, investigador del INTA Yuto, la agricultura de precisión permite delimitar zonas de manejo para adaptar las prácticas productivas a las características particulares de cada sector del lote.

Para determinar esas diferencias, los investigadores analizaron una serie histórica de imágenes Sentinel-2 correspondiente al período 2019-2025. A partir de los índices espectrales NDVI, NDRE y EVI2 identificaron sectores que mostraban comportamientos vegetativos recurrentes y los clasificaron en tres categorías: zonas de manejo de baja, media y alta productividad. El objetivo posterior fue comprobar si esas diferencias observadas desde los satélites tenían una expresión real en la estructura del cultivo de caña de azúcar.

Caña de Azúcar, Dron
Foto: INTA

El aporte del LiDAR para conocer el cultivo

Como segundo paso, el equipo realizó un relevamiento con un dron equipado con tecnología LiDAR, capaz de generar una representación tridimensional detallada de la vegetación. Este sistema permitió obtener información sobre variables como la altura media y máxima de las plantas de caña de azúcar y la distribución vertical del dosel, aportando una descripción mucho más precisa de la arquitectura del cultivo.

La comparación entre ambas fuentes de información mostró una correspondencia clara. Los sectores identificados por las imágenes satelitales como aquellos de mayor desarrollo vegetativo también presentaron plantas más altas y un dosel más desarrollado cuando fueron analizados mediante LiDAR. En la zonificación realizada a partir del índice NDRE, por ejemplo, la altura media pasó de 1,17 metros en la zona de menor productividad a 1,90 metros en la de mayor productividad, una diferencia cercana al 61%.

Fernández destacó que estos resultados permiten comprobar que los patrones detectados durante años sobre la caña de azúcar mediante imágenes satelitales no son solamente diferencias de color o respuestas espectrales, sino que están relacionados con modificaciones medibles en la estructura tridimensional del cañaveral.

Caña de Azúcar

NDRE, el índice con mayor correspondencia

Entre los indicadores evaluados, el NDRE mostró la mayor correspondencia con las variables estructurales y también el mejor desempeño de la caña de azúcar para delimitar las zonas de manejo. El análisis registró los mayores tamaños del efecto, una elevada concordancia con las métricas obtenidas mediante LiDAR y un rendimiento favorable en los modelos de clasificación utilizados por los investigadores.

Las variables vinculadas con la altura del dosel fueron, además, las que mejor permitieron describir la variabilidad estructural de la caña de azúcar. Entre ellas se destacaron la altura media, el percentil 95 (P95) y la altura máxima, indicadores que aportaron información para diferenciar los sectores del cañaveral.

La principal fortaleza de la metodología está en la complementariedad de ambas tecnologías. Mientras Sentinel-2 permite cubrir grandes superficies y analizar su evolución durante varios años, los drones equipados con LiDAR ofrecen un nivel de detalle mucho mayor sobre la estructura tridimensional de las plantas de caña de azúcar.

Caña de Azúcar

El estudio sobre caña de azúcar será presentado en Tucumán

Los resultados preliminares de la investigación sobre la caña de azúcar serán presentados en el Congreso Internacional de Drones 2026, que se desarrolla del 23 al 25 de septiembre en Tucumán. El encuentro será coorganizado por el INTA junto con la Sociedad Rural de Tucumán, la empresa Kampu y Carlos Bermúdez.

Bajo el lema “Convergencia en vuelo para un desarrollo sostenible”, el congreso analizará las aplicaciones de los vehículos aéreos no tripulados y su impacto territorial. En ese marco, el trabajo sobre caña de azúcar muestra cómo la combinación entre información satelital, drones y análisis de datos puede pasar de la observación del cultivo a la generación de herramientas concretas para planificar y tomar decisiones agronómicas.