Brasil acelera un nuevo sistema sanitario para no perder el mercado europeo de la carne


Brasil puso en marcha un Protocolo de Certificación para Ganado Libre de Antimicrobianos con el objetivo de mantener el acceso al mercado de la Unión Europea, uno de los destinos más valiosos para sus exportaciones de carne bovina. La iniciativa fue impulsada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA) ante la entrada en vigencia, el próximo 3 de septiembre de 2026, de nuevas exigencias sanitarias que condicionarán el ingreso de productos de origen animal al bloque comunitario.

El nuevo esquema busca demostrar que los bovinos destinados a la exportación nunca recibieron determinados antimicrobianos durante ninguna etapa de su vida, un requisito que Bruselas considera indispensable para autorizar la comercialización de carne y otros alimentos de origen animal. Sin esta certificación, Brasil corre el riesgo de quedar fuera de uno de sus principales mercados internacionales.

La medida representa un desafío estratégico para la cadena cárnica brasileña, ya que la Unión Europea es uno de los compradores que ofrece mayor valor agregado por tonelada exportada, lo que convierte a este mercado en una prioridad tanto para el Gobierno como para el sector privado.

Carne, Brasil

Las nuevas reglas sanitarias de Europa

Las exigencias europeas no responden a problemas de inocuidad alimentaria ni a la detección de residuos de antibióticos en la carne brasileña. Forman parte de la aplicación del Reglamento Delegado (UE) 2023/905, una normativa incluida en la estrategia sanitaria “One Health”, cuyo objetivo es combatir la resistencia a los antimicrobianos.

Desde 2023, los productores europeos tienen prohibido utilizar determinados antibióticos considerados críticos para la medicina humana. A partir de septiembre de este año, esa misma condición comenzará a regir para todos los países que exporten carne y otros productos de origen animal al mercado comunitario.

La Comisión Europea sostiene que los países proveedores dispusieron de un período suficiente para adaptar sus sistemas productivos y de certificación, por lo que las nuevas condiciones se aplicarán sin modificaciones ni prórrogas.

Brasil busca recuperar la habilitación

Al no haber presentado hasta el momento garantías suficientes para demostrar el cumplimiento de estos requisitos, Brasil fue retirado de la lista de países autorizados para exportar diversos productos de origen animal hacia la Unión Europea.

La medida afecta principalmente a la carne bovina, aunque también alcanza a otros productos como carne aviar, miel, huevos, productos de acuicultura y diferentes alimentos de origen animal. Mientras tanto, Argentina, Uruguay y Paraguay continúan habilitados para abastecer al mercado europeo bajo el esquema vigente, al cumplir con las condiciones establecidas por el bloque.

Retenciones, brasil, UE-Mercosur, Mercosur-UE

Frente a este escenario, el Gobierno brasileño aceleró la implementación del nuevo protocolo con la expectativa de recuperar la habilitación antes de que las restricciones generen un mayor impacto sobre las exportaciones.

Un sistema basado en la trazabilidad

El protocolo tendrá adhesión voluntaria y se apoyará en un sistema integral de trazabilidad, que permitirá seguir el historial completo de cada bovino desde su nacimiento hasta la faena.

Cada animal deberá estar identificado individualmente mediante el sistema SISBOV, además de contar con registros sanitarios, de alimentación y del uso de medicamentos veterinarios. A ello se sumarán auditorías periódicas realizadas por organismos certificadores acreditados y supervisadas por el Ministerio de Agricultura.

El objetivo es ofrecer evidencia documental que permita demostrar a las autoridades europeas que los animales destinados a exportación nunca recibieron los antimicrobianos restringidos por la legislación comunitaria.

Mundial de Carnes, carne, senasa, CAMPO, Brasil

Los desafíos para recuperar un mercado estratégico

Uno de los principales obstáculos para la ganadería brasileña es que parte de su sistema productivo utiliza ionóforos, como la monensina, un aditivo ampliamente empleado para mejorar la eficiencia alimenticia y el rendimiento del ganado.

A esta dificultad se suma que el protocolo recién comienza a implementarse y todavía no existen establecimientos certificados, según reconocieron entidades del propio sector ganadero brasileño.

Durante el segundo semestre de 2026, una misión técnica de la Comisión Europea viajará a Brasil para evaluar el funcionamiento del sistema de certificación. El resultado de esa auditoría será determinante para definir si el país recupera el acceso a un mercado que durante 2025 representó exportaciones de aproximadamente 370.000 toneladas de carne bovina por un valor cercano a 1.800 millones de dólares.